
Saber quien eres y como quieres que otros te perciban es ya de por si bastante complicado como para ceder ese control a alguien más solo porque estemos en una relación. A través de Puppet la marroquí-canadiense Faouzia alentaba a las jóvenes en todo el mundo a desafiar la dinámica de las relaciones como mujeres y recordando que alguien que te ama no debería pedirte que seas alguien que no eres.
Quien intenta controlarte, derribarte u obligarte a conformarte no es alguien que te quiera si no alguien que quiere proyectar sus deseos sobre ti, sin importar quien eres realmente, porque su único objetivo es moldearte y controlarte a su voluntad. Una relación tiene que ser un espacio donde quienes la conforman puedan desarrollarse y ser plenamente quienes son, cualquier otra cosa destila violencia y posesión y las personas no son propiedad de nadie más que de sí mismas.
Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza con la misma piedra dos veces. También somos de los pocos animales que aún después de haber salido heridos volvemos a probar y una otra vez aquello que nos hace daño, sobre todo si se trata de relaciones. Shakira y Rihanna lo captaron estupendamente en Can’t Remember To Forget You, donde decían que estaban enamoradas de un chico del que solo veían lo bueno.
Una de las canciones más icónicas de los 2000 es Breathless de The Corrs que se convirtió también en el hit más icónico del grupo irlandés. Su sencillez y que estaba hecha para la radio la convirtieron en uno de los himnos de la década. Hace 20 años de su estreno y todavía hoy este single sigue sonando fresco y pegadizo.
No siempre podemos ayudar a las personas a las que queremos, en ocasiones solo podemos ver como pasan por una época dura y simplemente estar ahí por si nos necesitan. En Burn It (안아줄게) los surcoreanos Golden Child (골든차일드) cantaban precisamente sobre eso queriendo quemar el frío y la tristeza que pudiera albergar el corazón de quienes querían.

Hay personas que nos hacen sentir de una forma difícil de explicar con palabras, pero que casi convierten en una obsesión el querer estar con ellas. Los chicos de PENTAGON (펜타곤) le pusieron un ritmo irresistible a esa idea en Feelin’ Like añadiendo algo de groove a un K-Pop algo electrónico y presentando un concepto más maduro.
Para quienes experimentamos el deseo a veces nos encontramos con personas que son capaces de provocárnoslo y hacer que dejemos de pensar en nada más que en ello. Charlie Puth jugaba con esa idea y en juegos fáciles de palabras con un interruptor en Light Switch. Nos podemos plantear más cosas aparte de culminar cuanto antes con los impulsos pero cuando estos se presentan y la otra parte es receptiva no siempre es fácil resistirse.
Por mucho que intentemos evitar ciertas cosas en la vida no podemos tener el control de todo lo que nos pasa, como el enamorarnos o que alguien nos atraiga. En la mítica In Your Eyes la australiana Kylie Minogue creó un himno pop donde se dejaba llevar por un deseo que sin haberlo buscado resultó ser correspondido.
Cuando quieres algo de otra persona no está mal pedirlo, sobre todo porque si la otra persona tiene que jugar a adivinar lo que queremos puede tardar bastante en acertar. Tinashe se llevaba esto mismo en X al área sexual, marcando con una x precisamente el lugar donde quería que su pareja, al que aquí pone voz Jeremih, se centrara.
Hubo un tiempo en el que para que la mujer fuera poderosa su marido debía ser poderoso o utilizar su cuerpo para conquistar ese poder. Ariana Grande quiso demostrar su poder presumiendo de dinero en 7 Rings como hacen los raperos una vez que empiezan a tener éxito, además lo hacía mientras reclamaba su independencia y celebraba a sus amigas.
En ocasiones conocemos a alguien y luego es complicado sacarse a esa persona de la cabeza, sobre todo si la experiencia con esa persona ha sido buena. Griff y Sigrid colaboraron en Head on Fire cantando sobre lo complicado que es intentar no pensar en esa persona, no buscarla inconscientemente e intentar centrarte en algo que no sea esa persona pero sin mucho éxito.
Cuando nos adentramos en una relación siempre podemos tener el miedo a que jueguen con nosotros o nuestros sentimientos. En Don’t Play la cantante Anne-Marie, el rapero KSI y el DJ Digital Farm Animals contaron una historia donde parecía que tanto ella como él temían que jugaran con ellos y mientras él temía que le hicieran ghosting ella creía que estaban jugando con ella como ya lo habían hecho en el pasado.
Aceptar que una relación se ha acabado puede ser una de las cosas más complicadas que podemos hacer, sobre todo si aún tenemos ese sentimiento pero sabemos que lo mejor para ambos es terminar las cosas. En It’ll Be Okay el canadiense Shawn Mendes cantaba sobre eso mismo purgaba todo aquello que estaba sintiendo mientras pasaba pasada por su propia ruptura.
Hay una idea muy arraigada de que el amor duele. Se han escrito miles de novelas, poemas, series, películas y canciones sobre ello y de estas últimas Don’t Mess With Love de James Morrison es una de las que se sumaban a esa lista añadiendo el particular estilo de Morrison a ese tópico. Pero aquí el cantante habla sobre el dolor pero por tener miedo a salir herido, por no entregarnos por completo al sentimiento.
A pesar de la controversia que ha habido en torno a las t.A.T.u. (quizá una de las primeras estrellas pop en ser acusadas de queer baiting) y las declaraciones homófobas de Yulia Volkova hace pocos años, All The Things She Said sigue siendo un himno LGBTIQ+ para muchas personas por lo que significo a principios de los 2000 está canción 
Empezar cualquier cosa nueva puede ser aterrador por muchos motivos. En el caso de Adele lanzarse al vacío para conocer a alguien después del divorcio y plantearse si estaban con ella por ella misma o por su fama era lo que le provocaba ese miedo y así lo reflejó en Oh My God, un single donde demostró que podía ser toda una diva del pop más allá de las baladas.