La moda habla de nosotros, es un lenguaje propio con el que comunicarnos de forma única. A veces puede hablar por nosotros de una forma muy evidente y otras no tanto pero siempre está comunicando algo. Esta vez yo he querido utilizar la moda para hablar de algo conmigo mismo: sobre el amor propio. En la cultura occidental hemos adoptado el rojo como el color del amor y la pasión por lo que optar por un traje burdeos quizá sea una opción quizá menos sutil para los demás.

Llevo un traje burdeos de ASOS Design que sigue un poco las siluetas que hemos visto muchas veces en series centradas en el amor provenientes de Corea del Sur o de Tailandia, más evidente si nos centramos en los BL (Boys Love). El pantalón con un talle alto, pernera ancha y con un cierre que no necesita cinturón. La chaqueta tiene un pequeño cinturón o cinta que le añade un cierre distinto. Todo ello en color burdeos y con una tela plisada haciéndolo lo suficientemente llamativo para hacer un statement pero sin acaparar todas las miradas.

Todo esto lo complemento con una camiseta negra con una ilustración de Keith Haring, que aunque no se vea con la chaqueta cerrada me permite poder desprenderme de ella sin que el look se vea simplificado. De hecho le añade un capa nueva de significado. Keith Haring inundó su obra con corazones que simbolizaban, dependiendo del contexto, el optimismo y el amor o la aceptación y los derechos para todo el mundo. Incluir esta camiseta con el dibujo de Haring en el que el corazón tiene una cara divertida me intenta acercar de alguna forma a ese amor que se basa en la aceptación, la libertad y el optimismo que debe ser el amor por uno mismo.

“If you don’t love yourself, how in the hell you gonna love somebody else?” esta mítica frase con la que RuPaul acaba cada episodio de RuPaul’s Drag Race habla mucho de como nos han vendido lo que tenía que ser el amor y no es en realidad. Si no me amo a mi mismo como voy a ser capaz de amar a alguien más, porque el amor no debe sacrificar partes de mi mismo u obligar a la otra persona a entrar en una relación donde tendrá que suplir las carencias que yo no puedo rellenar en mi mismo.

Amarse a uno mismo es quizá el amor más complicado, tanto de conseguir como de mantener. El sistema en el que estamos ahora mismo nos ha roto, sabemos un montón de cosas que están mal, pero no sabemos como arreglarlo o si lo sabemos no somos capaces de acceder a los medios para hacerlo. Nacemos siendo seres perfectos, pero nos rompen poco a poco para encajar en moldes en los que nunca encajaremos y luego no sabemos cómo recomponernos.

Amarse a uno mismo es la tarea más titánica a la que una persona se podrá enfrentar en su vida, porque debe ser un amor sin condiciones, compasivo, alentador y sin ataduras. Pero la versión del amor en la que nos han educado no es para nada ese amor. Intentar llenarnos de un amor ajeno mientras aún estamos intentando reparar las grietas que nos han provocado puede rompernos aún más. Así la lucha entre querer sentirse amado y saberse frágil se vuelve aún más complicada. De esta forma centrarme en mí mismo y en quererme es el primer paso para cualquier otro tipo de amor.

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Alex Robles

Tengo un máster en Filosofía especializado en Estética y Teoría de las Artes y se como utilizarlo para hacer crítica cultural, redactar, buscar tendencias como coolhunter, crear obras artistas desde un punto de vista multidisciplinar, hacer de estilista... Cualquier cosa relacionada con la cultura, la expresión o la comunicación forma parte de mí.

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Tengo un máster en Filosofía especializado en Estética y Teoría de las Artes y se como utilizarlo para hacer crítica cultural, redactar, buscar tendencias como coolhunter, crear obras artistas desde un punto de vista multidisciplinar, hacer de estilista... Cualquier cosa relacionada con la cultura, la expresión o la comunicación forma parte de mí.

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