
Hay que ser una persona guapa, lista, bisexual y antifascista
Hay que ser una persona guapa, lista, bisexual y antifascista. Desde el momento que te das cuenta de que eres bisexual, después de todas las dudas, después de toda la bifobia y la violencia que el sistema monosexista y endocisheteropatriarcal vierte sobre ti solo queda una salida: rebelarte contra la opresión y contra todo aquello que lo alimenta. El propio sistema que crea “monstruos” que no puede tolerar. Tras mucho tiempo cuestionándote a ti mismo, tu deseo y tu orientación; tras preguntarte constantemente si serás suficiente, aunque nunca tengas muy claro de que exactamente; es normal dudar de otros campos de tu vida, no solo de tu deseo, y que empieces a sospechar de lo que te rodea. Es que es el propio sistema quien nos hace cuestionarnos y habituarnos a preguntarnos si algo está bien, si es suficiente, si es normal o si podremos encajar alguna vez. Una vez que aceptas ese ser “monstruoso” que la sociedad hace de ti, que haces las paces con él y que integras esa sombra en tu interior te quedan las herramientas con las que llegaste a esa aceptación. Con esas herramientas te enfrentas al mundo habitándolo desde fuera, desde un “no lugar”, desde un lugar intermedio, ya que el propio mundo te rechaza en sus esquemas binarios y maniqueos de las cosas. Es a partir de ahí cuando solo puedes preguntarte que está mal y ahí descubres que lo que está mal es el sistema que no solo te ha oprimido a ti por tu bisexualidad si no que te oprime y oprime a otros por muchas otras cosas. Si has conseguido rebelarte contra la opresión para poder aceptar quién eres, la única salida que te queda es seguir rebelándote para cambiar el sistema para que deje de empujarte hacia abajo hasta


















