Archivo de la etiqueta: filosofia

Filosofía Pop: Mi orgullo no necesita tus prejuicios

¿Qué es la Filosofía Pop? Es una filosofía para la que no existe nada trivial y que es accesible a cualquiera que quiera entenderla. La Filosofía Pop nace de la conjunción del mundo cotidiano  y del pensamiento, que al colisionar en la experiencia hacen que se busque un sentido, que se dote a lo que experimentamos de un significado. No pretende erigirse como una atalaya ocupándose de los problemas metafísicos y del sentido de la realidad. Requiere de lo cotidiano para poder existir. Pretende dar respuesta a lo que sucede en el día a día. Al igual que Slavoj Zizek, recurriremos a elementos de la cultura popular para explicar la filosofía, para explicar ideologías, éticas, problemas sociales… A la luz de la propia filosofía o bien plantearemos preguntas que debe resolver la sociedad civil o el individuo y/o propondremos alguna solución. Como Deleuze, buscaremos la verdad cuando estemos determinados a hacerlo en función de una situación concreta, cuando sufrimos una especie de violencia que nos empuja a esta búsqueda. Adentrémonos en un modo pop de hacer filosofía.

Sigue leyendo

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Filosofía Pop: No controles mi forma de vestir

Aunque pueda sonar raro la Filosofía Pop existe: es una filosofía para la que no existe nada trivial y que es accesible a cualquiera que quiera entenderla. La Filosofía Pop nace de la conjunción del mundo cotidiano  y del pensamiento, que al colisionar en la experiencia hacen que se busque un sentido, que se dote a lo que experimentemos de un significado. No pretende erigirse como una atalaya ocupándose de los problemas metafísicos y del sentido de la realidad, requiere de lo cotidiano para poder existir, pretender dar respuesta a lo que sucede en el día a día. Al igual que Slavoj Zizek, recurriremos a elementos de la cultura popular para explicar la filosofía, para explicar ideologías, éticas, problemas sociales y a la luz de la propia filosofía o bien plantearemos preguntas que debe resolver la sociedad civil o el individuo y/o propondremos alguna solución. Como Deleuze buscaremos la verdad cuando estemos determinados a hacerlo en función de una situación concreta, cuando sufrimos una especie de violencia que nos empuja a esta búsqueda. Adentrémonos en un modo pop de hacer filosofía.

Sigue leyendo

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Filosofía Pop: ¿Y tú por quién lloras?

Aunque pueda sonar raro la Filosofía Pop existe: es una filosofía para la que no existe nada trivial y que es accesible a cualquiera que quiera entenderla. La Filosofía Pop nace de la conjunción del mundo cotidiano  y del pensamiento, que al colisionar en la experiencia hacen que se busque un sentido, que se dote a lo que experimentemos de un significado. No pretende erigirse como una atalaya ocupándose de los problemas metafísicos y del sentido de la realidad, requiere de lo cotidiano para poder existir, pretender dar respuesta a lo que sucede en el día a día. Al igual que Slavoj Zizek, recurriremos a elementos de la cultura popular para explicar la filosofía, para explicar ideologías, éticas, problemas sociales y a la luz de la propia filosofía o bien plantearemos preguntas que debe resolver la sociedad civil o el individuo y/o propondremos alguna solución. Adentrémonos en un modo pop de hacer filosofía.

Con una sola noticia nos hemos encontrado que se ha desatado una marea de juicios morales, ataques, denuncias y diligencias policiales, todo ello debido a la reacción en Internet que ha provocado la noticia, cuando otras, mucho más graves, no logran indignar tanto a la mayoría. Tras la muerte del matador (me niego a llamarle de otra forma y tampoco estoy diciendo nada que no pueda decirVíctor Barrio se desataron múltiples y muy variadas reacciones por las redes sociales. Pudimos leer tanto en Facebook como en Twitter quienes se lamentaban profundamente por la muerte del segoviano hasta quienes expresaban su alegría de que se produjera este hecho. A raíz de estas últimas opiniones es donde se desató la polémica. ¿Está bien alegrarse de la muerte de alguien? ¿Realmente los comentarios se alegraban de la muerte de un ser humano o se alegraban de otra cosa? ¿Es lícito publicar esos pensamientos y ser castigados por ellas?

Todas esas preguntas y lo que pasó después nos plantean muchas líneas diferentes a poder seguir que tienen que ver tanto con la ética como con la filosofía política. Abordemos en primer lugar el hecho de la “alegría” por la muerte de otro ser humano. Tradicionalmente hay dos concepciones básicas sobre la moral: una que es la capacidad que tiene el ser humano, en cuanto ser libre, de decidir que está bien o mal y actuar en consecuencia; la otra es la que considera que la moral trata sobre lo que es aceptable o no en relación con las costumbres y comportamientos regulados por una religión, una cultura, grupo, etc. Frente a los comentarios sobre la muerte del torero muchos los calificaban de inmoral y eso es un error, porque la moral que tiene un individuo no tiene que coincidir con la de otro. La cuestión la debemos situar en si es o no es ético alegrarse por el fallecimiento de un matador y si eso lo deberíamos hacer público.

La ética es la reflexión filosófica que se hace sobre la moral y que intenta extraer racionalmente de esta última una serie de reglas y normas universales sobre lo bueno y lo malo y como deberíamos actuar en consecuencia de ello. Ya hemos visto que la moral es algo privado o perteneciente a un colectivo y que por tanto no se puede intentar imponer a otros. La ética por su parte intenta buscar las mejores reglas y principios para todos, pero estas tienen que venir acompañadas de una justificación racional. Además la ética suele dar valor a las acciones o intenciones de las personas por lo que intentar dar valor a algo más allá de ello escaparía de su campo de estudio. Alegrarse por algo es una emoción, no es algo tangible y por tanto decir si una emoción es buena o mala es algo propio de la moral, no de la ética, incluso cuando el suceso que provoque esa alegría no sea sustancialmente bueno, la emoción en sí misma no es ni buena ni mala, es el hecho lo que sería malo.

Por lo tanto expresar alegría por la muerte de una persona solo puede ser moralmente condenable, pero como la moral no es algo universal y responde a muchos particulares, no es un juicio que se pueda universalizar. Tampoco es delito, al menos en España. Cuando asesinaron a Isabel Carrasco, por aquel entonces presidenta de la Diputación de León, las reacciones de la gente fueron bastante similares a las que nos hemos podido encontrar en las redes sobre la muerte de Víctor Barrio. Si miramos lo que ocurrió entonces y ahora podemos llegar a la conclusión de que no es delito alegrarse por la muerte de una persona, al igual que tampoco lo es decirlo públicamente. Los delitos de injurias (que atentan contra la dignidad de una persona), calumnias (imputar un delito a alguien con conocimiento de su falsedad) o amenazas, o incitar a cometer un delito es castigable por la ley, pero aún en el supuesto que se hayan cometido injurias contra el matador, el derecho al honor del mismo se acaba cuando fallece. Solo sería punible que se incitara a matar, tendría que hacer nacer las ganas de asesinar a otro con un comentario, cosa que es un tanto difícil con los 140 caracteres de un tweet o un simple estado de Facebook.

Decir que “ojalá todos los toreros corran la misma suerte pronto” tampoco es delito. Con esa frase no se incita al odio, a la violencia o se provoca la discriminación contra el colectivo de matadores españoles, no se atenta contra su honor ni nada por el estilo, tal y como parece que quieren hacer creer los colectivos que se dedican a torturar y matar a los toros. Otra cosa bien distinta es que se arremeta contra los familiares del difunto, como si que hemos visto que ha ocurrido en Twitter, ahí se está ejerciendo un tipo de violencia psíquica contra alguien emocionalmente frágil y en esa situación algunos de los comentarios vertidos podían llegar a ofenderlas y humillarlas. ¿Qué culpa tiene alguien de enamorarse, de querer a otro, aunque el oficio de ese otro pueda ser condenable ética y moralmente? Ninguna. Uno no elige enamorarse de quien se enamora, es algo que sucede y la mujer de Barrio no tenía la culpa de a lo que se dedicaba su marido y por tanto irle con gracias sobre la muerte de alguien a quien quería además de estar fuera de lugar es atentar contra el estado psíquico y emocional de alguien que no tenía culpa de nada.

Pero aquí nos llega la siguiente cuestión: es condenable la actitud de ciertas personas con los familiares del matador pero ¿y si las mismas opiniones no se vierten directamente contra ellos y se expresan de una forma libre y sin ánimo de ofenderles ni dañarles? Aquí podemos tomar el ejemplo del desafortunado comentario de un profesor que decía que bailaría sobre la tumba del matador y que ojalá corrieran la misma suerte toda su estirpe. A pesar del dudoso gusto y la reprobación moral del comentario, él no lo dirigió directamente hacia nadie, lo escribió en su muro de Facebook, expresando su opinión. El problema radica en que no parece haber un consenso entre lo que es y no es público en Internet y sobre todo en las redes sociales. Si para el filósofo alemán Jürgen Habermas la esfera pública es la que se articula entre la esfera privada y la política y esta tiene a su vez diferentes espacios de distinto rango y alcance ¿qué nos hace pensar que en Internet eso no pasa? Por mucho que una publicación se viralice hay ámbitos privados y semiprivados en las redes, incluso cuando estos comentarios se hacen de forma pública, porque una cosa es no avergonzarse de lo que uno piensa y otra entender que porque lo pueda leer cualquiera es de dominio público.

Yo mismo a raíz de una publicación sobre la muerte de Víctor Barrio recibí un comentario de alguien que no estaba ni siquiera entre mis amigos de Facebook ¿qué derecho tiene esa persona para entrometerse en lo que yo escribo o dejo de escribir sin una afán de exposición pública? Si nos guiásemos por esa lógica deberíamos de hacer lo mismo con las conversaciones que pudiéramos escuchas por la calle y eso es algo que no hacemos. Entendemos que aunque podamos acceder a ello no se desarrollan en un ámbito completamente público y que entrometernos atenta contra la privacidad de las personas que mantienen la conversación. Con las publicaciones en Facebook se debe de suponer lo mismo, no así con las de Twitter o en un blog ya que ahí la lógica es soltar pensamientos (a menos que se tomen medidas para controlar su privacidad) para que queden a disposición de quien quiera consultarlos. Así debemos entender que no todo lo que circula en la red es de dominio público, hay ámbitos que requieren de privacidad, aunque puedas llegar a verlos.

También en todas las interacciones cibernéticas parece que la gente solo leía y entendía lo que quería, mientras unos explicaban el porqué de sus opiniones e intentaban hacer ver que no era lo que se les acusaba de pensar, algunos supuestos guardianes de la moralidad salieron para reprobar esas actitudes. Las falacias y los saltos argumentativos comenzaron a darse como las flores tras las primeras lluvias al llegar la primavera, el discurso dejó de tener sentido para defender las creencias y las posturas personales. Mientras algunos decían que el matador se había merecido su fin por meterse ahí, otros intentaban decir que no, que al igual que los que saben que les puede pasar algo por practicar deportes de riesgo y mueren era lo mismo. En primer lugar no es lo mismo, la lógica que se esconde tras el argumento sobre el fallecimiento del matador es: si entras a una plaza a hacer sufrir a un animal y este intenta defenderse, solo tu eres el responsable de lo que te pueda pasar, eres tu quien asume un riesgo innecesario donde torturas a un animal que lucha por su vida, si mueres solo será consecuencia de tus propios actos. Si alguien que practica Fórmula 1 o paracaidismo muere no se merece morir, asume un riesgo si, pero la principal consecuencia de sus actos no es la muerte de otro ser vivo por lo tanto su propia muerte se debe a un fallo de los medios que se pusieron por su propia seguridad.

Para los que expresaron su alegría por la defunción de Barrio (o al menos a la mayoría) lo único que ocurrió es que se hizo justicia del modo más salomónico posible. Como en la ley gitana, si matas te matan. Para los que consideran que una vida humana tiene el mismo valor que la de un animal (a esto en ética se le llama postura antiespecista) que alguien que se dedica a asesinar y torturar reses por diversión es alegrarse no de la muerte en sí, si no de que esa persona ya no podrá hacer más daño a otro ser vivo y hacer un espectáculo de su sufrimiento. Entender esta línea de pensamiento no significa apoyarla, pero si evitar acusar a los demás de cosas que ellos nunca han dicho, de evitar discusiones sin sentido. Mientras se acusan unos a otros de intolerantes y de bárbaros se pierde el intento de entender y comprender, algo sumamente necesario para poder establecer un juicio y entablar una discusión que no se limite a un “eres malo y eso que has dicho eres malo” y “el malo eres tu por defender a matador”.

Quizá debería preocuparnos más que se condene y se haya dado tanta importancia a las reacciones de la muerte de una sola persona y no se la demos cuando más muertes se producen fuera de nuestras fronteras. Quizá debería preocuparnos que no nos importa la dignidad como seres humanos, como algunos enarbolan contra otros, cuando vemos bien alegrarse por la muerte de un terrorista, de un violador o de un maltratador y no de alguien que ha dedicado su vida a hacer sufrir a otros animales ¿y si en vez de con toros lo hubiera hecho con perros? Quizá debería preocuparnos que algunos de los que piden respeto y honor por el fallecimiento de un matador no la pidan por la del obrero que pierda la vida por falta de medidas de seguridad o por las de cualquier otro trabajador que no tenía culpa de nada. Quizá debería preocuparnos que le demos más importancia a lo que personas anónimas digan en las redes sociales y no lo que una figura pública como Gabriel Picazo se refiriese a un partido político diciendo “Os queremos convertir en abono para las cunetas” ¿no incita eso más al odio y al honor? ¿no tiene más sentido defender antes los derechos de los vivos que los de los muertos?

También debemos de pensar hacia quien dirigimos nuestra empatía. Por naturaleza estamos “programados” para sentir el dolor de los de nuestra propia especie y en menor grado por los animales que comparten más rasgos físicos con nosotros. Es decir, seremos más empáticos con un mamífero como un gato o un perro que con una araña o una oruga. Pero al igual que la empatía es un mecanismo natural para la supervivencia de la especie la cultura también lo es, es un mecanismo intrínseco de la especie humana. Como todo lo que deriva de la naturaleza las cosas tienen que cambiar, no siempre todo funciona en todos los entornos. Por cultura y por tradición en Esparta se abandonaba a su suerte a los niños que nos coincidían con el canon esperado (eso o algo peor). Por cultura y tradición se perseguía a los diferentes físicamente por tener cualidades mágicas o diabólicas. Y así muchas otras atrocidades que por fortuna se han extinguido en su gran mayoría. El ser humano de hace dos mil años no es el mismo que el del presente, al igual que tampoco lo es el de hace cien años y el de ahora. Necesitamos adaptarnos a nuestro tiempo, a nuestras necesidades. Desarrollar una empatía mayor hacia otros seres vivos es una respuesta a empezar a entender que necesitamos de los otros animales para no cargarnos nuestro ecosistema y por lo tanto nuestra propia supervivencia.

Esa empatía es algo natural en nosotros mismos. Esa empatía nos pide que extendamos nuestras emociones de dolor cuando otros lo sienten y esto ya no solo se limita a nuestra especie. Nuestra propia evolución, tanto cultural como natural, nos pide ser más compasivos, por nuestro propio bien, por nuestra propia supervivencia. Somos más propensos a sentir empatía por las víctimas que por los verdugos. Es normal que se sienta más tristeza y más rabia por todos los toros asesinados en lo que algunos llaman fiesta y cultura que por un matador que ha fallecido ante un animal que solo buscaba su supervivencia. No nos hace menos humanos sentir más dolor por el toro que por el matador, nos hace más compasivos, más empáticos. Al igual que sentimos más dolor por la víctima de violencia de género que por el maltrador, aún cuando los dos hayan muerto. Sentir más pena, más dolor, más ira, etc. por la víctima que por quien comete el crimen es natural en nosotros. El matador aquí no es la víctima de nada, el animal sí.

Hoy por hoy y si me preguntan yo no he llorado ni lloraré por la muerte de Víctor Barrio. Tampoco puedo sentir pena o lástima, si por sus familiares, que han perdido a un ser querido y conozco muy bien esos sentimientos. Pero no puedo sentir empatía alguna con un ser que dedicó su vida a maltratar a otro ser vivo hasta su muerte e hizo de ello su profesión. No puedo sentir empatía por alguien a quien considero un sádico y un desalmado, no puedo llorar por ellos. Solo puedo sentir alegría de que ya no hagan más daño, de que haya en el mundo alguien menos dispuesto a hacer espectáculo del sufrimiento de otro animal, y es alegría de eso y no de su muerte en sí. Hoy por hoy si me preguntan por quien lloro no puedo responder que por el matador, yo lloro por los que han perdido a alguien querido, lloro por toda esa sangre inocente, esa sangre animal, que ha sido derramada por un supuesto arte y un espectáculo tan retrógrado como las peleas de perros, de gallos o el propio circo romano. Lloro por el intento de querer quitarnos nuestra libertad de expresión y por el intento de infundirnos miedo por decir lo que pensamos y lo que sentimos.

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Filosofía Pop: ¿Te equivocas al votar?

¿Filosofía? ¿Pop? ¿Filosofía Pop? Puede sonar raro, pero es algo más normal de lo que puedes estar imaginándote. La Filosofía Pop es un proyecto mensual en el que pretendo tratar algún tema de interés o de actualidad con un enfoque filosófico pero de una forma asequible, sencilla, sin complicados giros lingüísticos ni intrincados conceptos como dasein o unidad trascendental de la apercepción. Es Pop, en el sentido más amplio del término, es popular, asequible para todos, inmediata, como una canción de Michael Jackson o de Madonna. He estudiado filosofía en la Universidad de Salamanca y por lo tanto trataré las cosas desde esta disciplina que tan necesaria es y que la mayoría de la gente no sabe para que sirve. Intentaré ser claro, conciso y mostrar la utilidad de una de las ramas del saber más antiguas de Occidente. Hoy ya provechando que las elecciones del 26 de junio en España están a la vuelta de la esquina, hablaré precisamente de eso: de votar.

La Democracia nació en la Antigua Grecia, al igual que la Filosofía, las bases de nuestra geometría o el molino de agua. El concepto que tenemos de democracia es bine distinto del que tenían los primeros atenienses que la ejercieron. Allí no podían votar todos, solo los varones adultos que fuesen ciudadanos y atenienses (es decir, tenían que haber nacido en Atenas y tener ascendencia en la ciudad), y además tenían que haber terminado su entrenamiento militar como efebos. Así quedaban excluidos los esclavos, los niños y jóvenes, las mujeres, los metecos y los que tuviesen deudas con la ciudad, aunque fue un gran precedente que no hubiera un requisito de riqueza o propiedad para participar en la democracia. Hoy en día pueden votar todos los ciudadanos mayores de edad de un país, ciudad o región en las elecciones que les afecten sin importar su religión, sexo, estado económico o ascendencia.

Lo que si me gustaría rescatar de los griegos es que ellos pensaban que no todo el mundo estaba capacitado para ejercer su derecho democrático y lamentablemente a día de hoy tampoco. Aún me sigue removiendo algo dentro el chiste aquel en el que se muere el piloto de un avión y se ponen a votar democráticamente quien pilotará en su lugar en vez de elegir directamente a quien sabe hacerlo. Y es que a veces parece que esa situación tan estrafalaria es la que tenemos en la realidad, gente que se presenta para gobernarnos, a los que votamos y que realmente no valen para ello. Algo seguimos teniendo en común con esa Antigua Grecia, allí existían los sofistas: unos intelectuales que se dedicaban a perfeccionar el arte de convencer, de engañar y persuadir por medio de la retorica,  justo como la mayoría de nuestros políticos.

El título de esta reflexión viene dada por una frase que Mónica Oltra, líder de Compromís y actual vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, ha repetido varias veces desde las fallidas elecciones del 20 de diciembre: “No podemos decirles a los ciudadanos que se han equivocado al votar”. Esta claro que ella no puede decirlo, decir eso implicaría o bien que los que no la han votado a ella se han equivocado, que los que la han votado a ella son los que se equivocaron o ambas a la vez. Pero la cuestión es que si que debemos pensar que nos hemos equivocado al votar, y no porque esté pidiendo abstencionismo ni nada por el estilo. Me refiero a que nos estamos equivocando al votar dejándonos llevar por ideas vagas, por un sistema que nos manipula y que no deja espacio a que pensemos y critiquemos de una forma objetiva o con respecto a nuestros intereses las propuestas de cada partido.

Lo queramos o no estamos siendo constantemente manipulados de todas las formas posibles, nos saturan de información para que no retengamos nada y así realmente no sepamos nada y pensemos que si que sabemos algo, pero en política lo que más se utiliza es la manipulación estética. Le Estética es una rama de la filosofía que estudia lo que despierta en el ser humano emociones y sensaciones ligadas a lo bello, lo horrible, lo terrible… es decir, la pintura, la publicidad, la literatura, la música, el cine, ect. Quizá si hablamos de la manipulación publicitaria nos suene más la cosa; la estética también estudia ese tipo de cosas y nos lleva al porque de la misma y a como combatirla.

Cuando hablamos de política hablamos de ideología y la ideología como bien señala el filósofo Louis Althusser es profundamente inconsciente. Siguiendo la línea de razonamiento de Althusser la ideología es un sistema de representación: son imágenes y a veces conceptos y en la mayoría de los casos son estructuras que se imponen por medio de una percepción emocional La ideología se convierte en algo que es percibido, aceptado y sufrido y se convierte en algo que es de sentido común, por lo que en la mayoría de los casos no admite discusión. De ahí que quienes tienen una ideología concreta son tan buenos para gritarse en un plató de televisión como tertulianos, cada uno percibe la realidad de una forma distinta y negar la realidad del otro es como negar que puede ver o respirar. Bien, la ideología, y por ende la política, funcionan en un campo emocional la mayoría de las veces y los políticos juegan con ello intentando atraparnos en sus redes para conseguir votos.

Ya de entrada podríamos hablar de la poca confianza que transmiten unos líderes políticos que sin tener ninguna una mayoría absoluta han sido incapaces para ponerse de acuerdo en gobernar y que sigamos teniendo un gobierno en funciones. Nos topamos con la desconfianza, con la inseguridad y con el miedo. Sobre estas tres cosas se está trabajando mucho en la campaña electoral por parte de todos. Miedo a que si no votamos a unos los otros nos arruinarán, miedo a que nos quedaremos sin trabajo por votar a los otros, miedo a que sigan robando los corruptos de aquel partido… Así podemos escuchar como unos y otros se van arrojando la pelota al tejado del otro para ver quien da menos miedo, para ver quien es la mejor opción entre los peores. Pero ya no solo trabajan con el miedo por el futuro de cada uno haciéndonos responsables de nuestro propio voto, que en realidad esa responsabilidad la deberíamos de sentir de por sí, si no que trasladan el discurso al reino de las falacias.

La falacia que más escuchamos siempre en cualquier campaña o debate político son las falacias Ad Hominem. Para los que no conozcan esta falacia, que ya sabemos todos que la filosofía en la educación secundaria es de aquellas asignaturas que la tienen casi más por rellenar que por otra cosa, aunque con la nueva ley del PP ya ni para eso, es una falacia (un argumento falso) que en vez de atacar los argumentos erróneos en un discurso o debate ataca al interlocutor que los expresa.

Al señor Mariano Rajoy se la acusa una y otra vez de corrupción y de encubrir a corruptos, en vez de atacar la pésima gestión basada en recortes de sanidad y educación y en la precarización del empleo que estamos viviendo. Al señor Pablo Iglesias se le echan en cara lo que hace en su vida personal o lo que dijo mucho antes de meterse en política, en vez de ver si lo que dice tiene sentido o es plausible (para ello prefiero remitirme a lo que opinan los medios internacionales que alaban ciertas cosas de su política y aborrecen otras, ya que la mayoría de medios españoles son de derechas). Al señor Albert Rivera se le echa en cara que finja ser humanitario yéndose a Grecia a abrazar refugiados pero no haciendo nada más por ellos, en vez de centrarse en sus argumentos populistas centrados en una pequeña parte de la población. Y al señor Pedro Sánchez por limpiarse las manos en un supuesto acto racista tras saludar a unos inmigrantes, en vez de criticar como vendió su programa electoral para poder gobernar.

Pero dejando a un lado las falacias ad hominem, que son ya casi como el pan nuestro de cada día en la política, pasemos a las propias campañas electorales. El PP ha lanzado una campaña intentando corregir el voto de castigo tan propio de nuestro país durante tantos años de bipartidismo, se centra en las cosas buenas de nuestro país, cosas que ya teníamos antes de que gobernará Rajoy y que gracias a la gestión de su partido se han visto empeoradas durante los últimos años, cosas como la educación y la sanidad, dos pilares fundamentales del estado de bienestar que se han cargado de un plumazo. Ciudadanos  ha sacado un spot que podríamos calificar de “cuñadismo” por todas partes donde la mujer tiene que ser madre, trabajadora y ocuparse de todo (porque solo puede haber ese tipo de mujer agobiada y estresada) y a la que no se la deja hablar, además hacen una clara referencia a Pablo Iglesias con alguien que se parece físicamente a él tachándolo de vago y de caradura. El PSOE parece el menos agresivo en su campaña, pidiendo un cambio que ellos quieren realizar, aunque luego vemos que si tienen que pactar con un partido de centro derecha dejando que medidas contrarias a lo que ellos predican se cuelen en su programa pues pierden credibilidad. Luego está Unidos Podemos, un partido que aglutina a Podemos, Izquierda Unida y a tantos partidos afines como Ahora Madrid, Compromís, Barcelona en Comú… que está apostando por la política más agresiva, más a la americana, recurriendo en muchos casos al sensacionalismo barato para rascar votos.

Si todo esta tan mal, si vemos como casi se centran más en atacarse de forma personal, si los vemos contradecirse e intentar jugar con nuestras emociones y sentimientos para conseguir votos ¿qué hacemos? Escuchar, leer, observar y pensar. La jornada de reflexión antes del día de las elecciones no es suficiente. Con un día no basta para saber cual crees que es la mejor opción para ti o para el país. La solución ante esta manipulación estética consiste en leer, contrastas y tener una mente crítica, algo que por desgracia cada vez abunda menos. He visto como en redes cada vez abundan más falsas noticias, manipulaciones y demás de “supuestos medios de noticias” que atacan a unos partidos u otros según sus inconvenientes y la gente lo acepta tal cual, no se cuestiona si quiera la veracidad de la información, ellos ya han elegido su culpable, o a quien demonizar, solo quieren justificarlo y convencer a los demás, abrirles los ojos a su realidad, que es la única y verdadera.

Pues la cosa no funciona así. Aún sigo recordando aquella frase que tantas veces se ha repetido: los poderosos te quieren ignorante porque a un ignorante es más fácil manipularle. En España no tenemos una cultura democrática, no tenemos una cultura de crítica constructiva hacia al política, nuestro sistema tampoco ha ayudado mucho pero parece que nos cuesta arrancar para que las cosas cambien. Poco se habla del proyecto europeo, si de aquel proyecto de unión política que era la Unión Europea, preferimos enzarzarnos en ver quien quiere o no quiere que se pregunte quienes quieren independizarse o muy pocas veces se plantean soluciones intermedias. No se habla de recuperar el estado del bienestar, un estado donde todos los ciudadanos tengan unas necesidades mínimas cubiertas para que todos partamos en igualdad de condiciones, no se habla de multiculturalismo, no se habla de tantas cosas necesarias… Solo se habla de lo que los políticos quieren arrojarse unos a otros.

Mi consejo es que leas el programa de cada partido, si te da pereza, no lo leas entero pero en todas sus webs tienes resúmenes y vídeos y luego ve e intenta contrastar cada propuesta y cada modelos en sitios de calidad (cualquier página con un dominio que incluya news, información, diario o cosas por el estilo no tiene porque se fiable). Deja guiarte por tu ideología, al fin y al cabo y si es algo emocional a lo que no podemos ponerle remedio mejor que votes fiel a ti mismo que manipulado de cualquier forma. Piensa que quieres, que partido casa con tus intereses, cual te ofrece mejores soluciones para tu situación y vótale.

Yo ya he hecho este ejercicio y no tengo ningún problema en decir más o menos lo que pienso, no intento convencer a nadie, simplemente es a las conclusiones que yo he llegado. El PP no me inspira confianza ninguna, en ocho años solo he visto como sus políticas me han perjudicado a mi y gente de mi entorno personalmente, no me vale la escusa de la crisis, creo que en ocho años las cosas deberían haber mejorado un poco y yo y tanto otros no hemos visto ni una sola mejora. Ciudadanos tampoco me inspira confianza por dos grandes motivos en muchos de sus discursos se dirigen casi exclusivamente a las clases medias y querer gobernar solo para una pequeña parte de la población, porque tras la crisis la clase media cada vez es más ínfima en nuestra país no me parece bien. Si no lo creéis revisad aquella patochada de debate organizado en Antena 3 donde participaban solo mujeres. Otra cosa que me repele del partido naranja es que su contrato laboral puede precarizar el empleo aún más, no ofrece protección para los contratos temporales y creo que al largo plazo su sistema de paro y cotización no beneficiará al trabajador. No quiero un partido que sol gobierne para unos pocos.

Me gustan muchas cosas de las que dice el PSOE, pero no estoy seguro de si tendrán la entereza suficiente para defender hasta las últimas un programa socialista, aquel pacto con C’s no sienta buenas bases. Con Unidos Podemos quizá el gran problema que tengo es Pablo Iglesias. Si nos volvemos a centrar en la estética su imagen de rebelde sin americana, con la camisa remangada, que a veces es de niño bueno y otras de un verdadero luchador electoral no me acaba de convencer. Quizá lo veo demasiado estudiado, demasiado marketing de por medio, además que hablando de lo que transmiten emocionalmente su apariencia semióticamente no habla de un personalismo que quizá no sea bueno. No transmite la seriedad necesaria que requiere un jefe de estado y eso que tenemos ahí a Obama que siempre que puede hace el payaso en algún programa de su país, pero Iglesias no va por ese camino.

A mi me da igual lo que opinen o no de Grecia o Venezuela mientras quieran gobernarnos bien. No me interesa que sean catalanes y no quieran la independencia de Cataluña. No me interesan esos ataques de novios adolescentes de tu pactaste y tu me rechazaste. Me interesan más sus programas electorales que su vida privada. Me interesa el proyecto que tienen para el país antes que cualquier otra cosa. Y si aún os estáis preguntando mi voto irá a un partido de izquierdas, es lo que encaja mejor con mi ideología. ¿Y tu sabes ya si votarás sin equivocarte o dejarás que te arrastren a dónde ellos quieren?

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

The Urban Pop 5th Anniversary

Decía el gran Nelson Mandela: “Debemos usar el tiempo sabiamente y darnos cuenta de que siempre es el momento oportuno para hacer las cosas bien.” Hoy hace justo años que un chiquillo de instituto de Zamora decidió empezar este blog para contar sus cosas, para expresar lo que pensaba y para hacer algo que siempre le gustó: escribir. Parece mentira que aquel Alex Robles Official Blog se haya convertido en The Urban Pop by Alex Robles. Pero el devenir del tiempo es tan inexorable y los cambios son tan inevitables que, precisamente, solo era cuestión de tiempo que algo así acabara pasando. Y es que siguiendo el consejo de Mandela sigo intentando hacer las cosas bien, sigo intentando hacer las cosas mejor.

TUP5th

Durante estos cinco años he visto como el número de lectores de este blog ha aumentado a un nivel que nunca me esperé al crearlo. Se han sucedido los cambios, tanto en el estilo, como en los temas que he tratado y eso también se debe en parte a vosotros. Gracias a todos los que dedicáis un rato de vuestro tiempo a leer lo que tengo que decir. Poco queda ya de ese estilo frugal donde las líneas y los párrafos no seguían una estructura, ahora he desarrollado mi propio estilo hablando de lo que me gusta y de lo que quiero, aunque a veces se piense que de lo que hablo no requiere el esfuerzo que yo le pongo, pero hacer algo que me gusta me hace sentir feliz.

Con motivo de este quinto aniversario también he querido reinventar el blog y darle una vuelta más al concepto. Ahora abandono el motivo de las estrellas de los banners de las redes sociales que están en los laterales para transformarlos en manchas de pintura volviendo a retomar mi faceta de artista, de dibujante en su más puro sentido ya que muy pronto podreis ver una pequeña sorpresa cuya protagonista será Thorny BitterSweet, una chica de armas tomar y un tanto peculiar que espero os enamore como me ha enamorado a mí. Además he renovado mi avatar, que llevaba sin actualizar desde el 2013.

Ya recuperado del parón y la publicación errática que supuso acabar Filosofía en la Universidad de Salamanca, cosa que ocupó todo mi tiempo vuelvo a retomar viejas temáticas como los The Urban Pop In & Out donde repasaré las tendencias actuales, lo que está y lo que no está de moda en todos los ámbitos: desde la ropa, el estilo de vida, la música, la cultura o cualquier cosa que sea susceptible del poder transformador y rompedor de ese sistema que es la moda y que todavía me tiene estudiándola en la universidad.

También volveré a los post al más puro estilo egoblogger, pero con un punto diferente, un valor añadido que marcará la diferencia con lo que hacen otro aspirantes a it boys o it girls. Mi pretensión aquí es dar rienda suelta a mi faceta de estilista y mostrar que se puede vestir con personalidad siguiendo la moda y que a veces saltarse las tendencias es tan In o más como seguirlas.

Pero como contrapartida también habrá post donde desarrollaré mi faceta más académica, donde aplicaré lo que he aprendido en la carrera de filosofía para tratar temas de actualidad, para unir y ofrecer puentes entre los ámbitos del conocimiento. Además con ello pretendo hacer una crítica a nuestra sociedad, los patrones que seguimos, los valores que tenemos y en la medida de lo posible haceros pensar a todos los que me leéis. Y como parte de esa labor por concienciar volveré a publicar recetas veganas por una justicia y una ética animal.

Otro cambio es que ya no habrá más Conversaciones con @perradesatan, o por lo menos no como antes y si estás vuelven será de manera muy puntual ya que nuestra querida Perra de Satán se nos ha hecho una famosa en toda regla. Ahora ella está pendiente de publicar un libro y es una de las columnistas estrellas en la web We Lover Size. Y como no, os mantendré informado de las novedades con respecto a esta diva zamorana por mis redes sociales, que la Perra de Satán es mucha Perra de Satán.

Poco más me queda por decir en este quinto aniversario. Nunca pensé que llegaría tan lejos y después de tanto tiempo con este blog lo veo como aquello que precisamente fue en su comienzo: una ventana donde expresarme al mundo y que la gente con mis inquietudes o gustos pudiera leer los desvarios de un pobre chico que necesita hablar, escribir y opinar y ser escuchado.

Atentos a las sorpresas, porque habrá más en los próximos días.

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Madonna – Living For Love

Madonna como siempre tiene que dar que hablar, es algo ya inherente a su naturaleza artísitica, y es que desde sus inicios la provocación ha formado parte de ella. Hace dos meses un pirata informático israelí filtró en la red las maquetas de su decimotercer álbum de estudio, Rebel Heart, que se prevé que salga a la venta el 10 de marzo tras tres años desde la publicación de MDNA. Por aquel entonces la cantante dijo sentirse desbastada y violada artísticamente. Ahora se lanza a estrenar la versión definitiva de Living For Love, el primer single de esta nueva etapa de la cantante, aunque justo con su lanzamiento se han filtrado las canciones de su nuevo disco. Ahora solo hace falta ver como reacciona la artista frente a este nuevo revés.

Tras aquel disco titulado MDNA que parecía hablarnos sobre que Madonna ya no era la Reina del Pop ya que su sonido llegaba tarde a las tendencias y sonaba ya algo trasnochado, lo que contrasta con su carácter vanguardista a la largo de toda su carrera. Ahora la cantante estrena Rebel Heart tras aquella filtración de varias de sus maquetas y el primer single que sirve para promocionarlo es Living For Love donde nos encontramos a una artista imbuida en el deep house de una forma muy personal. La canción ha sido escrita por la cantante, MoeZella, Toby Gad, Ariel Rechtshaid, Nick Rowe, MNEK y Diplo; además este último ha sido quien la producido junto a la artista además de haber contado con Alicia Keys al piano y con el London Gospel Community Choir colaborando como parte invisible del tema. Aquí nos encontramos con una mezcla de R&B, piano, electrónica atmosférica, EDM y deep  house que actualizan de una forma extraña pero efectiva a la clásica Madonna ofreciéndonos algo realmente pegadizo. Hablando sobre vivir por el amor, la Reina del Pop parece querer recuperar su trono con todas sus fuerzas y puede que lo consiga con un sencillo de este calibre.

El vídeo ha sido dirigido por J.A.C.K., un colectivo francés formado por Julien Choquart y Camille Hirigoyen. Un minúsculo foco sigue la mano de la cantante mientras se acaricia a sí misma hasta llegar al hombre donde la luz sube y la vemos vestida como una torero en un teatro lleno de cortinas rojas. Un hombre con cuernos, una máscara de pedrería y un vestuario con estética  algo BDSM aparece en la arena para completar el tema taurino. Mientras el hombre-toro enloquece en la arena Madonna baila sola en medio de su particular ruedo con dos atuendos toreros creados por el estilista B. Akerlund con piezas de Dolce & Gabanna. Ella agita su chaqueta y cuando esta toca el suelo una manada de estos híbridos con la cara brillantre entra para rodearla con una coreografía de Megan Lawson que tanto ella como los medio-hombres ejecutan a la perfección creando un diálogo que ayuda a remarcar ese ánimo de luchar por seguir viviendo, de luchar por el amor.

Ella, sin alejarse demasiado de esa estética de Girl Gone Wild, se enfrenta a los toros como a sus propios demonios, como a esas relaciones pasadas que le rompieron el corazón y que todavía hoy le pueden hacer daño. Ahora se enfrenta a ellos, esquiva sus cornadas los lanza fuera del ruedo, intenta acabar con ellos e incluso los monta entre pirueta y pirueta; que aunque allá cable de por medio para conseguir un efecto más espectacular esto nos revela el gran estado físico de la cantante a sus 56 años. El videoclip se va centrando cada vez más en la coreografía y ahora los hombres-toro bailan con ella mientras en otros planos la vemos con una pieza de encaje y pedrería mientras agita un capote. Con ese mismo conjunto y despojada de su ropa de matador se embarca en la parte más visual de la rutina de baile junto a los chicos sin su máscaras mientras acaba con todos ellos. Con los cuernos de la mano, como el trofeo en una corrida de toros real, tira el capote mientras llueven pétalos y flores. Como broche final acaba con una frase del filósofo Friedrich Nietzsche: “El hombre es el animal  más cruel. En las tragedias, corridas de toros y crucifixiones se sentido el mejor en la tierra. Y cuando inventó el infierno para él este era su mismo cielo.”

Todo parece apuntar, por lo que se ha podido escuchar hasta ahora, que en este nuevo disco nos encontraremos a una gran Madonna, esta vez no llega demasiado tarde a las tendencias y en vez de acoplarse a ellas como en el anterior disco, las mezcla con lo que podríamos identificar como su sonido clásico para crear algo propio, pegadizo y que se convierte en lo propio de la Reina del Pop. En Living For Love ha contado con la colaboración de grande artistas en una mezcla algo más electrónica del deep house que suele ocupar las listas pop junto con elementos de R&B y un piano que crean una atmósfera perfecta. El video es bastante simbólico y tiene una estética y una coherencia propios que crean un universo perfecto para ahondar en el significado de la canción. Utiliza las corridas de toros, aunque estas en realidad sean una atrocidad, como metáfora de las embestidas del amor y de la lucha constante por vivir y por encontrar el amor verdadero.

https://www.youtube.com/watch?v=u9h7Teiyvc8

Aquí os dejo la letra original de la canción y su traducción al castellano

First you love me and I let you in
Made me feel like I was born again
You empowered me, you made me strong
Built me up and I can do no wrong
I let down my guard, I fell into your arms
Forgot who I was, I didn’t hear the alarms
Now I’m down on my knees, alone in the dark
I was blind to your game
You fired a shot in my heart

Took me to heaven and let me fall down
Now that it’s over
I’m gonna carry on
Lifted me up, and watched me stumble
After the heartache, I’m gonna carry on
Living for love
I’m living for love
I’m not giving up
I’m gonna carry on
Living for love
I’m Living for love
Not gonna stop
Love’s gonna lift me up

(Love, lift me up)
Love’s gonna lift me up
(Love, lift me up)

I could get caught up in bitterness
But I’m not dwelling on this crazy mess
I found freedom in the ugly truth
I deserve the best and it’s not you
You’ve broken my heart, but you can’t bring it down
That have fallen apart, what was lost, now I’m found
I picked up my crown, put it back on my head
I can forgive, but I will never forget

Took me to heaven and let me fall down
Now that it’s over
I’m gonna carry on
Lifted me up, and watched me stumble
After the heartache, I’m gonna carry on
Living for love
I’m living for love
I’m not giving up
I’m gonna carry on
Living for love
I’m Living for love
Not gonna stop
Love’s gonna lift me up

(Love, lift me up)
Love’s gonna lift me up
(Love, lift me up)
Love’s gonna lift me up

Love’s gonna lift me up
Up, Up, Up
Love lift me
Up, Up, Up
Love’s gonna lift me up
Up, Up, Up
Love lift me
Up, Up, Up
Love’s gonna lift me up
Love lift me
Up, Up, Up

Living for love
Living for love
I’m not giving up
I’m gonna carry on
Living for love
I’m living for love
Not gonna stop
Love’s gonna lift me up

  Primero me amas y luego me dejas
Me hiciste sentir como si hubiera nacido de nuevo
Me has empoderado, me hiciste fuerte
Me edificabas y no puedo hacer nada malo
Bajé la guardia, caí en tus brazos
Olvidé quién era yo, no escuché las alarmas
Ahora estoy arodillada, sola en la oscuridad
Estaba ciego en tu juego
Disparaste un tiro en mi corazón

Me llevaste al cielo y me dejeste caer
Ahora que todo ha terminado
Voy a seguir
Me levantaré, y veré mi tropiezo
Después del dolor del corazón, voy a seguir
Viviendo por el amor
Estoy viviendo por el amor
No me doy por vencida
Voy a seguir
Viviendo por el amor
Estoy viviendo por el amor
No voy a parar
El amor me levantará

(Amor, me anima)
El amor me levantará
(Amor, me anima)

Podría quedarme atrapada en la amargura
Pero no estoy viviendo en esta loca confusión
He encontrado la libertad en la horrible verdad
Me merezco lo mejor y no eres tu
Has roto mi corazón, pero no puedes derruirlo
Que se ha venido abajo, se perdió, ahora lo encontré
Cogí mi corona, la puse de nuevo en mi cabeza
Puedo perdonar, pero nunca voy a olvidar

Me llevaste al cielo y me dejeste caer
Ahora que todo ha terminado
Voy a seguir
Me levantaré, y veré mi tropiezo
Después del dolor del corazón, voy a seguir
Viviendo por el amor
Estoy viviendo por el amor
No me doy por vencida
Voy a seguir
Viviendo por el amor
Estoy viviendo por el amor
No voy a parar
El amor me levantará

(Amor, me anima)
El amor me levantará
(Amor, me anima)
El amor me levantará

El amor me llevará arriba
Arriba, Arriba, Arriba
El amor me llevará arriba
Arriba, Arriba, Arriba
El amor me llevará arriba
Arriba, Arriba, Arriba
El amor me llevará arriba
Arriba, Arriba, Arriba
El amor me llevará arriba
El amor me llevará
Arriba, Arriba, Arriba

Vivir por amor
Vivir por amor
No me doy por vencida
Voy a continuar
Viviendo por el amor
Estoy viviendo por el amor
No voy a parar
El amor me levantará

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Conversaciones con @perradesatan: “Si profesor, mi profesor”

Si pensamos en profesores nos vienen a la mente nombres tan míticos como la Señorita Rottenmeier de Heidi, John Keating de El Club de los Poetas Muertos, Dumbledore o Snape de Harry Potter o tantos otros que han poblado la ficción. Pero los profesores no solo han tenido un papel importante en estas obras, si no también en la vida de todos y cada uno de nosotros. Tanto Miss Perra como yo estudiamos carreras de humanidades, de las que todo el mundo parece tener la concepción de que tenemos que ser profesores, ella de hecho si que tiene esa vocación, yo en algún momento la tuve, pero ahora no estoy tan seguro de seguir teniéndola.

@perradesatan: Hola Alex, ¿cómo va todo? Yo la verdad es que estoy pasando unos días de echar de menos un montón España, y es que como mi vuelta “definitiva” está a la vuelta de la esquina… yo creo que el verlo tan cerca me está poniendo un poco más nerviosa de lo normal. Parece que se acabó mi primera experiencia como emigrante y la verdad es que ha merecido mucho la pena, ya no solo por todo lo que he visto, toda la gente que he conocido y todo lo que he aprendido sino, sobre todo, a nivel personal. Me ha servido para ordenarme un poco la cabeza y pensar mejor en qué es lo que quiero para mí y para mi futuro.

Como ya sabrás, mi vocación, desde que era pequeña, ha sido la enseñanza. Así acabé estudiando Filología Hispánica y aunque no me apetecía meterme en un colegio/instituto tras acabar la carrera porque quería probar suerte en otras áreas que me interesan, seguía convencida de que la educación era lo mío. Hasta que emigré. Y viendo cómo está el panorama en otros países, se me quitaron las ganas de ser profesora en España.

Alex: Hola Perra de Satán, aquí andamos, estresado con la universidad. Me alegro de que esta experiencia te haya servido, emigrar no creo que sea algo fácil, pero yo cada vez creo que mi futuro, por lo menos el que yo quiero, está sentenciado a ello. Pero como yo, hay y habrá muchos en este país cuya única salida sea esa, irse y buscar fortuna fuera de aquí. Es como aquellas películas de familias que llegaban a Estados Unidos en busca de fortuna, del “sueño americano”.

Yo llevo un tiempo pensando sobre el mismo tema. Estudiando Filosofía parece que el único destino laboral que la gente ve a mi carrera, con el desconocimiento que ello implica, es la enseñanza. Me gustaría hacer muchas cosas, me han dicho que si pudiera sería como la Barbie, con un trabajo para cada día, uno de ellos sería el de ser profesor, pero sigo sin tenerlo muy claro todavía. Siempre me ha gustado esa sensación de poder compartir lo que se, de hacer que la persona que me escuche o me lea aprenda de mi, de ver como aplican eso que les he enseñado y ver con orgullo que es gracias a mi, esto me pasaba sobre todo con mis alumnos de baile, vi como mejoraron tanto rítmica como técnicamente y eso me hacía sentir bien conmigo mismo. Ahora, si me pongo a pensar que con mi carrera acabaré en un instituto dando clases pues se me quitan las ganas de todo. Y es que solo pensar que me va a tocar aguantar a quinquis, canis, vagos, gente sin ningún interés ni respeto por nada, y menos por mi asignatura, me deprime bastante; si enseño, enseño, no quiero hacer unas oposiciones con un temario y una metodología para enseñar para que al final no sirvan para nada y los chicos y chicas pasen por mi aula como quien pasea por el parque. ¿Y a ti por qué se te han quitado las ganas?

@perradesatan: A mí no se me han quitado las ganas de ser profesora, se me han quitado las ganas de ser profesora en mi país. Cuando conoces otros países, aunque no quieras, comparas, y me da mucha pena y envidia ver cómo funciona la educación en otros países y cómo en España es un tema cada vez más denostado. La educación en nuestro país está destrozada y mal planteada, y, como absolutamente a nadie le interesa cambiar eso (me refiero a alguien que realmente tenga el poder de cambiarlo), no le espera un futuro mejor. Los alumnos están completamente desmotivados, los profesores, en su mayoría, no lo suficientemente preparados, muchos centros de enseñanza están dejados de la mano de Dios y el gobierno para lo único que quiere la educación es para recortar. ¿Por qué voy a querer formar parte de un sistema fallido que no me va a valorar como profesional?

Alex: Creo que fuiste tu la que me dijo hace algún tiempo que la educación era una de las necesidades básicas de una país, si no la más básica de todas, porque gracias a ella tenemos médicos, enfermeras, gente que es necesaria para que la sociedad pueda funcionar, si nadie enseñase nada de eso sería posible. Al gobierno solo le importa ahora mismo cumplir datos, quedar bien en las estadísticas, si mejoran dos puntos en los famosos informes PISA a costa de rebajar el nivel educativo y regalar títulos a los más vagos que luego no serán capaces de afrontar otro tipo de formación a ellos les da igual, han mejorado en educación, aunque luego tengan a un puñado de inútiles que no sirven para nada.

Yo he visto clases en las que una profesora casi ha llorado por como se comportaban mis compañeros, la he visto gritar desesperada por que era incapaz de dar un temario simplón y algo inútil, nada más hay que salir a la calle y preguntar algo de cultura general para ver como está el país. Todo esto a una recién licenciada que venía con ilusión a dar clase y que creo que con el tiempo se iba amargado poco a poco. No creo tampoco que las infraestructuras gubernamentales ayudarán para nada a esa mujer, ni el propio instituto, yo he formado parte del consejo escolar de mi antiguo instituto y era muy difícil sacar adelante casi cualquier cosa, como para encima andar con cosas como esas. Ahora la educación parece haberse convertido en un “estudia como puedas” y digo estudia porque aprender está claro que no quieren que aprendamos, ahora la titulitis está a la orden del día, aunque seas un completo inepto. Yo lo que tengo curiosidad es por que me cuentes un poco en como están las cosas fuera de España, que lo de aquí poco remedio tienen si siguen haciendo las leyes que hacen. ¿Ser profesor está bien considerado en otros lugares?

@perradesatan: En Estados Unidos me llevé una gran sorpresa. Es verdad que yo vivía en una buena zona, y una buena zona de gente clase media/alta (que es más media/alta que en España) necesita una buena escuela, pero las escuelas públicas que yo pude ver de cerca eran simplemente alucinantes. Solo la cantidad de posibilidades que ofrecían a los alumnos y las increíbles instalaciones que tenían… Los niños aprendían a sacar partido de sus cualidades desde muy pequeños y dependiendo de lo que consideraban en el centro que era lo mejor para el niño (consultando con la familia) se le daba la opción de centrarse más en unas asignaturas u otras. Por ejemplo, yo cuidaba a dos gemelos que iban a clases diferentes y seguían itinerarios algo diferentes. Todos tenían en común lengua y mates pero por ejemplo uno de mis gemelos era increíble en arte así que tenía música y plástica mientras que el otro tenía cosas más tecnológicas e informática. Por otro lado, ¡casi no tenían deberes! Tenían que leer todos los días en alto, pero los libros que ellos quisieran (no había lecturas obligatorias) y cada cierto tiempo tenían algún ejercicio de mates y los ejercicios de deletrear tan famosos. De todas formas esto no debe ser la norma en EE.UU., donde también tienen muuuchos problemas con la educación. Pero, ¿te puedes imaginar ir a una escuela donde desde niño potencien tu creatividad, te dejen escoger lo que más te gusta y NO TE PONGAN DEBERES?

Alex: Ojalá aquí se hicieran las cosas así, pero no como en Alemania, que centran demasiado el itinerario del niño desde que es muy pequeño. Creo que lo mejor sería dejar escoger al niño, con preguntas a los padres y con trabajo de orientación para que desarrollase sus capacidades, pero más que eso, lo que le guste. Yo por ejemplo tengo buena memoria, pero soy incapaz de aprenderme fechas porque me parece un rollo patatero, pero si me pones cosas de arte, de música o de literatura te lo memorizo enseguida a poco que me guste. Esta claro que si quieren una educación mejor la tendrán. ¿Y los profesores? ¿Son unos muertos de hambre como muchas veces se dice en Los Simpson o tienen tantos problemas como en Mentes Peligrosas?

@perradesatan: Ser profesor en EEUU, según mi experiencia, tiene mucha mejor pinta que en España. Más que nada porque a mí ahora mismo la figura del profesor en España no me pinta nada. Donde no me mola nada cómo se lo tienen montado es en Reino Unido. Los profesores tienen un sueldo bastante normal, como pueden tenerlo los profesores en España, pero no es una profesión muy bien vista. He hablado con mucha gente en U.K. sobre mi futuro como profesora y la mayoría me desaniman y me dicen cosas como “pues para ser profesora…” como si fuera un trabajo de segunda o algo así. Eso sí, una cosa que me gusta mucho de los profesores en Londres es que les exigen mucho y están muy bien preparados. Aquí no puede ser profesor cualquiera.

Alex: Pues ser profesor en Reino Unido no parece muy diferente a como sería serlo aquí, excepto por una cosa. Cuando digo que estudio filosofía lo primero que hace la gente es mirar raro y luego ya se preguntan, o me preguntan, qué es y para qué sirve. Una de las cosas que más me encuentro es “Eso solo sirve para ser profesor, ¿no?”, y me lo dicen como con pena, como si me fueran a destinar a la guerra. Como lo que estudio no sirve para nada, pues me toca enseñar, es como la profesión de los inútiles, la de aquellos que como no pueden hacer otra cosa, pues se meten a explicar las cosas a los demás. Pero la diferencia que veo es que aquí puede enseñar cualquiera, las oposiciones cada vez son menos exigentes, como el resto de la educación en España, yo he tenido profesores, y tengo en la universidad otros cuantos, que no saben enseñar, ni evaluar, ni nada, se creen que la docencia es soltar su rollo y corregir como les da la gana, yo realmente he tenido seis profesores a lo largo de todos mis años que hayan sabido enseñarme cosas de verdad y es que no todo el mundo vale para ser profesor, creo que en la oposiciones también deberían exigir la vocación como requisito, porque luego pasa lo que pasa.

@perradesatan: Hombre exigir una vocación es complicado. ¿Cómo demuestras tu vocación? ¿Enseñando fotos tuyas de pequeño con una pizarra? Y las oposiciones españolas fáciles no es que sean. El problema es que un señor (o señora) se la saca a sus 27 años (por ejemplo) y ya se acomoda para el resto de su vida. Ya sabe que de ahí no le va a mover nadie. Y ni se molesta en actualizar sus conocimientos o su metodología, de ahí que haya profesores que te enseñen algunas materias como si estuviéramos en los 80.

Alex: Ahora que lo dices, pues si que suena un poco difícil eso de demostrar la vocación pero no se, yo conozco a muchos que dicen, me meto a profesor que es más fácil que a otra cosa y luego claro, pobres a los que les toque como profesor si aprueban las oposiciones. Yo creo que habría que pedir más a los profesores, exigirles más para entrar a serlos y pedirles ciertos requisitos cada cierto tiempo. Solo así, pidiendo tantas cosas creo que se podría ver quien quiere de verdad ser profesor y quien quiere ser funcionario con puesto fijo. Es que parece mentira que los profesores, siendo tan importantes para el futuro se tenga en tan poca consideración y cualquiera, aunque no sea el adecuado pueda acabar al frente de un aula soltando los apuntes de la carrera resumidos.

@perradesatan: Está claro que si “la carrera de profesor” fuera tan dura como es la de médico, por ejemplo, la gente se metería más por vocación que por tener la vida resuelta. Un médico también tiene la vida resuelta pero es tan jodido llegar a eso que si te metes ya sabes a qué vas. Pero… ¿cuánto cuesta sacarse la carrera de magisterio?

Alex: Pues relativamente poco en comparación con otras carreras, y es que está dentro de las “baratas”, como casi todas las de humanidades y muchas de sociales. Incluso el máster para ser profesor en secundaria es mucho más barato que otros para especializarse en otras cosas. Yo conozco a gente que se ha metido a magisterio o a hacer el Máster Universitario en Formación de E.S.O. y Bachillerato, el antiguamente conocido como CAP, porque es lo que menos esfuerzo les requiere para acabar con un buen puesto de trabajo tal y como andan las cosas.

@perradesatan: La educación en España es un círculo vicioso: profesores no preparados que educan a alumnos que no están motivados que son hijos de padres que pasan bastante del tema que votan a un Gobierno que lo último que le preocupa es la calidad de la Educación. Aunque esto es una generalización, claro, seguro que se pueden encontrar muchas excepciones, pero así de primeras, esta pescadilla que se muerde la cola me echa bastante para atrás. Así que, ¿qué piensas hacer? ¿te decantas por la educación?

Alex: Pues creo que voy a seguir con mi último plan hasta el momento, que es no ser profesor y buscar otras cosas, aunque si pudiera ser profesor en una universidad o en un sistema diferente al que ahora mismo dispone el estado para nosotros. Como mínimo todavía me queda un año para decidirme, en lo que acabo la carrera y pienso que máster o no hacer. Si me dieran a elegir ahora mi respuesta sería un no claro, no quiero acabar odiando mi trabajo y tal y como están las cosas o me tocan los mejores alumnos del mundo y más enamorados de la filosofía o acabaré desesperado, desmotivado y triste. Ahora mismo creo que me decantaría por algo más artístico o periodístico, pero si viera que las cosas cambian a mejor creo que me lanzaría de cabeza a la enseñanza, aunque todavía me queda tiempo para ello. ¿Tu que necesitarías para poder trabajar en tu vocación? ¿Qué o cuanto tendrían que cambiar las cosas?

@perradesatan: Yo la única cosa que le pido a un trabajo es que se me valore y se me tenga en cuenta, y hoy por hoy no veo a los profesores españoles muy bien valorados. No obstante, una nunca deja de soñar e imaginarse finalmente dando clase en un instituto y ganándose a sus alumnos por su talento, haciéndolos enamorarse a todos de la literatura española.

Alex: Ojalá que las cosas pudieran ser así, a mi el latín y el griego me acabaron gustado gracias al profesor y a día de hoy puedo decir orgulloso que gracias a él puedo traducir a Platón o a Cesar. Como siempre solo podemos esperar un milagro y que las cosas cambien.

@perradesatan: Yo no tengo ni idea de cuál podrá ser el futuro de la educación en España, porque como en nuestro país todo sr mueve por intereses y por money money… pues me da que la cosa no va a cambiar. Crucemos los dedos para que no empeore.

Un placer Alex, como siempre.

Alex: El placer es todo mío, que para algo eres mi diva favorita.

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Hannah Arendt, la película [Crítica Gafapasta]

Hannah Arendt fue una de las pensadoras más importantes del siglo XX, su pensamiento influyo en la sociedad y tuvo un gran impacto en la misma. La historia no ha tratado del todo bien a esta mujer dando a entender lo que la demagogia de su tiempo hizo de sus ideas. Ahora se ha estrenado una película que nos cuenta uno de los momentos más difíciles de su vida que nos ayuda a comprender mejor el pensamiento y la personalidad de esta filósofa.

Hannah Arendt fue una de las pensadores más importantes del siglo XX. Se tuvo que exiliar por culpa de la invasión nazi y acabo viviendo en Estados Unidos donde trabajo en las universidades de Princeton, Chicago y la Graduate Faculty de la New School for Social Research. Ella vivió el momento en el que Adolf Eichmann, un teniente coronel de las SS nazis, fue arrestado en Argentina por los israelíes y juzgado en Jerusalén. Arendt, era ya considerada una importante intelectual en aquel momento y pidió al New Yorker cubrir el juicio, la revista accedió. El juicio fue seguido por cientos de periodistas de todo el mundo, Hannah Arendt fue una de ellas y reflejo el proceso en un informe que provocó una gran polémica y un escándalo internacional.

Margarethe von Trotta ha dirigido esta película que aunque nos refleje un momento de la vida de Arendt no es un biopic corriente.  Hannah es interpretada por una impresionante Barbara Sukowa que consigue darle al personaje esa fama que tuvo la filósofa en su tiempo, una mujer fría, racional pero con una pasión y unas emociones contenidas y expresadas en el momento más oportuno. Gracias a su relación con su esposo; el profesor Heinrich Blücher, a quien da vida Axel Milberg, conocemos a una pensadora más emocional, aquella que tantos rumores levantó en su época por su vida sentimental y de la que todavía hoy se escuchan algunos ecos. Janet McTeer interpreta a la escritora e intima amiga de Arent, Mary McCarthy, quien le aporta serenidad y comprensión a una intelectual apasionada. Otro de los apoyos de la protagonista es Lotte Köhler (Julia Jentsch) que cayada y pausadamente atiende y ayuda a una jefa que la trata como a una hija.

El círculo de amigos que la rodean es un nutrido grupo de filósofos e intelectuales del ámbito neoyorquino, desde Hans Jonas (Ulrich Noethen) cuya relación con Arendt ser verá afectada por los escritos de ella, Tomas Miller (Harvey Friedman) o  Jonathan Schell (Tom Leik) entre otros. Las reuniones con ellos eran un intercambio vibrante de ideas, en ellas se producían discusiones que parece que llevaran a las manos, pero no son más que el reflejo del trabajo de un filósofo convencido de sus ideales. Al reparto se suman Nicholas Woodeson, que da vida a  William Shawn, el editor del New Yorker; y Michael Degen que interpreta al sionista Kurt Blumenfeld, un amigo de Hannah que vivía en Jerusalén. Además mediante algunos flashbacks podemos entrever parte la relación que mantuvo con Martin Heidegger (Klaus Pohl), antes de que este se adheriera  a las filas nazis.

No hay papeles pequeños o malos en esta película que, recordemos, se centra en Hannah Arendt, a la que Sukowa da vida expectacularmente, personajes como Jonas, Miller o Schell quedan retratados superficialmente, pero esta historia no requiere de más. El punto central es el juicio a Adolf Eichman, un ser que según llegó a entender la propia Arendt, era un mediocre incapaz de pensar y que solo podía obrar sin dudar, cometiendo así actos terribles, ya que fue el responsable directo de la logística de los transportes hacia los campos de concentración en la II Guerra Mundial. La publicación de los artículos en el New Yorker y el consiguiente libro que le siguió provocó una antipatía hacia la pensadora por falta de comprensión por sus escritos.

Para los judíos, el papel que desempeñaron sus dirigentes en la destrucción de su propio pueblo constituye, sin duda alguna, uno de los más tenebrosos capítulos de la tenebrosa historia de los padecimientos de los judíos en Europa”, escribió Arendt en Eichmann en Jerusalén: Un estudio sobre la banalidad del mal, el ensayo que destiló del juicio y sus propias reflexiones. El papel que jugaron algunos de los líderes judíos como los de los Consejos Judíos que en cierta medida ayudaron al exterminio de los suyos. Estas delcaraciones llevarón a Hannah a ser el objeto de la ira de los miembros de una comunidad a la que ella misma pertenecía, lejos de decir que los judíos tenían la culpa, lo que intentaba decir era que algunos de sus dirigentes si que la tenían.

El trato que se hace las complicadas ideas filosóficas, la exposición clara y como se abordan los temas filosóficos para hacer que sean entendibles para todo espectador que nunca haya leído nada de Hannah Arendt es magistral. Aquí vemos a una mujer que con un cigarrillo constantemente en la mano, piensa, duda, se siente mal por lo que ha hecho, pero que defiende una y otra vez sus teorías porque el verdadero deber del filósofo está en perseguir la verdad y acatarla hasta sus últimas consecuencias. Esta película no es hagiografía, pero si nos ayuda a desmitificar un poco esa figura de persona fría y calculadora, malentendida hasta más no poder, donde siempre se han mezclado los chismes de su relación con Heidegger.

Una fotografía sencilla pero efectiva, un vestuario adecuado a la época y en el que la protagonista repite algunas piezas dándole incluso más realismo a la cinta. La responsable de ellos ha sido Frauke Firl, que trabajo en el Anticristo de Trier. La ambientación es buena, da un soporte suficiente para una película donde el diálogo y las ideas son el plato fuerte, cosa que el New Yorker no ha recibido bien considerándola floja en la ambientación y en otros aspectos, quizá que por que el pasado de esa revista no ha salido muy bien parado en el film. La inclusión de imágenes y audios del juicios real a Eichmann es un elemento más que aporta credibilidad a todo el relato.

Es una película indispensable para todos aquellos que estudien o se dediquen a la filosofía, pero también para los de ciencias políticas, derecho o cualquiera que se permita pensar por si mismo en los tiempos que corren. Acercarse a esta mujer tal y como lo a hecho von Trotta es todo un reto, un reto que ha superado con creces y que nos dice más sobre Arendt que algunos de los manuales y referencias que se dan en las facultades, aunque si bien es cierto, hay partes de su pensamiento que no quedan del todo clara. Aún así es una película realmente buena.

Nota:

9/10 Creo que el peso filosófico de la obra no me deja ser del todo objetivo, yo salí totalmente emocionado de ver la película.

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Hannah Arendt, la película [Crítica Gafapasta

Hannah Arendt fue una de las pensadoras más importantes del siglo XX, su pensamiento influyo en la sociedad y tuvo un gran impacto en la misma. La historia no ha tratado del todo bien a esta mujer dando a entender lo que la demagogia de su tiempo hizo de sus ideas. Ahora se ha estrenado una película que nos cuenta uno de los momentos más difíciles de su vida que nos ayuda a comprender mejor el pensamiento y la personalidad de esta filósofa.

Hannah Arendt fue una de las pensadores más importantes del siglo XX. Se tuvo que exiliar por culpa de la invasión nazi y acabo viviendo en Estados Unidos donde trabajo en las universidades de Princeton, Chicago y la Graduate Faculty de la New School for Social Research. Ella vivió el momento en el que Adolf Eichmann, un teniente coronel de las SS nazis, fue arrestado en Argentina por los israelíes y juzgado en Jerusalén. Arendt, era ya considerada una importante intelectual en aquel momento y pidió al New Yorker cubrir el juicio, la revista accedió. El juicio fue seguido por cientos de periodistas de todo el mundo, Hannah Arendt fue una de ellas y reflejo el proceso en un informe que provocó una gran polémica y un escándalo internacional.

Margarethe von Trotta ha dirigido esta película que aunque nos refleje un momento de la vida de Arendt no es un biopic corriente.  Hannah es interpretada por una impresionante Barbara Sukowa que consigue darle al personaje esa fama que tuvo la filósofa en su tiempo, una mujer fría, racional pero con una pasión y unas emociones contenidas y expresadas en el momento más oportuno. Gracias a su relación con su esposo; el profesor Heinrich Blücher, a quien da vida Axel Milberg, conocemos a una pensadora más emocional, aquella que tantos rumores levantó en su época por su vida sentimental y de la que todavía hoy se escuchan algunos ecos. Janet McTeer interpreta a la escritora e intima amiga de Arent, Mary McCarthy, quien le aporta serenidad y comprensión a una intelectual apasionada. Otro de los apoyos de la protagonista es Lotte Köhler (Julia Jentsch) que cayada y pausadamente atiende y ayuda a una jefa que la trata como a una hija.

El círculo de amigos que la rodean es un nutrido grupo de filósofos e intelectuales del ámbito neoyorquino, desde Hans Jonas (Ulrich Noethen) cuya relación con Arendt ser verá afectada por los escritos de ella, Tomas Miller (Harvey Friedman) o  Jonathan Schell (Tom Leik) entre otros. Las reuniones con ellos eran un intercambio vibrante de ideas, en ellas se producían discusiones que parece que llevaran a las manos, pero no son más que el reflejo del trabajo de un filósofo convencido de sus ideales. Al reparto se suman Nicholas Woodeson, que da vida a  William Shawn, el editor del New Yorker; y Michael Degen que interpreta al sionista Kurt Blumenfeld, un amigo de Hannah que vivía en Jerusalén. Además mediante algunos flashbacks podemos entrever parte la relación que mantuvo con Martin Heidegger (Klaus Pohl), antes de que este se adheriera  a las filas nazis.

No hay papeles pequeños o malos en esta película que, recordemos, se centra en Hannah Arendt, a la que Sukowa da vida expectacularmente, personajes como Jonas, Miller o Schell quedan retratados superficialmente, pero esta historia no requiere de más. El punto central es el juicio a Adolf Eichman, un ser que según llegó a entender la propia Arendt, era un mediocre incapaz de pensar y que solo podía obrar sin dudar, cometiendo así actos terribles, ya que fue el responsable directo de la logística de los transportes hacia los campos de concentración en la II Guerra Mundial. La publicación de los artículos en el New Yorker y el consiguiente libro que le siguió provocó una antipatía hacia la pensadora por falta de comprensión por sus escritos.

Para los judíos, el papel que desempeñaron sus dirigentes en la destrucción de su propio pueblo constituye, sin duda alguna, uno de los más tenebrosos capítulos de la tenebrosa historia de los padecimientos de los judíos en Europa”, escribió Arendt en Eichmann en Jerusalén: Un estudio sobre la banalidad del mal, el ensayo que destiló del juicio y sus propias reflexiones. El papel que jugaron algunos de los líderes judíos como los de los Consejos Judíos que en cierta medida ayudaron al exterminio de los suyos. Estas delcaraciones llevarón a Hannah a ser el objeto de la ira de los miembros de una comunidad a la que ella misma pertenecía, lejos de decir que los judíos tenían la culpa, lo que intentaba decir era que algunos de sus dirigentes si que la tenían.

El trato que se hace las complicadas ideas filosóficas, la exposición clara y como se abordan los temas filosóficos para hacer que sean entendibles para todo espectador que nunca haya leído nada de Hannah Arendt es magistral. Aquí vemos a una mujer que con un cigarrillo constantemente en la mano, piensa, duda, se siente mal por lo que ha hecho, pero que defiende una y otra vez sus teorías porque el verdadero deber del filósofo está en perseguir la verdad y acatarla hasta sus últimas consecuencias. Esta película no es hagiografía, pero si nos ayuda a desmitificar un poco esa figura de persona fría y calculadora, malentendida hasta más no poder, donde siempre se han mezclado los chismes de su relación con Heidegger.

Una fotografía sencilla pero efectiva, un vestuario adecuado a la época y en el que la protagonista repite algunas piezas dándole incluso más realismo a la cinta. La responsable de ellos ha sido Frauke Firl, que trabajo en el Anticristo de Trier. La ambientación es buena, da un soporte suficiente para una película donde el diálogo y las ideas son el plato fuerte, cosa que el New Yorker no ha recibido bien considerándola floja en la ambientación y en otros aspectos, quizá que por que el pasado de esa revista no ha salido muy bien parado en el film. La inclusión de imágenes y audios del juicios real a Eichmann es un elemento más que aporta credibilidad a todo el relato.

Es una película indispensable para todos aquellos que estudien o se dediquen a la filosofía, pero también para los de ciencias políticas, derecho o cualquiera que se permita pensar por si mismo en los tiempos que corren. Acercarse a esta mujer tal y como lo a hecho von Trotta es todo un reto, un reto que ha superado con creces y que nos dice más sobre Arendt que algunos de los manuales y referencias que se dan en las facultades, aunque si bien es cierto, hay partes de su pensamiento que no quedan del todo clara. Aún así es una película realmente buena.

=http://www.youtube.com/watch?v=OK9abp9VvmY

Nota:

9/10 Creo que el peso filosófico de la obra no me deja ser del todo objetivo, yo salí totalmente emocionado de ver la película.

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Mi primer año de Universidad

Parece que fue ayer cuando aún estaba haciendo la Selectividad, los nervios me recorrían y aunque tenía muchas esperanzas en aprobar aún había en mi interior una pequeña dudita de si podría o no entrar a estudiar la carrera que a mi me gustaba. Y aquí estoy, un año después de haber terminada el instituto, haber dejado atrás el bachillerato y otras muchas cosas, algunas de las cuales ya echo de menos.

La facultad de Filosofía vista desde lejos

Aún recuerdo la de vueltas que di y la de veces que me toco venir a Salamanca para hacer la matrícula y es que yo antes vivía en Zamora; menos mal que entre Zamora y Salamanca hay una línea regular de autobuses cada hora. Utilizando esa misma línea de autobuses llegue a mi primer día en la facultad, aún recuerdo aquella presentación aburrida e interminable y nuestra primera clase, porque ese mismo día ya empezamos con el temario. Al principio fue un poco chocante que empezáramos tan pronto, pero luego me di cuenta de que esto ya no era el instituto, ya se nos empezaba a tratar como adultos.

El primer cuatrimestre me lo pasé viniendo a clase en autobús todos los días me chupaba una hora y algo de viaje para venir a clase y otra hora para volver a casa. Aún recuerdo las veces que perdía el autobús, los madrugones a las 6 de la mañana para llegar a clase a las nueve, los días que me tenía que traer la comida en un taper por que tenía una o dos horas de clase por la tarde. Un sin fin de cosas que añadían algo más de estrés al típico y normal del universitario corriente. Pero tampoco estuvo tan mal la experiencia.

Con algunos de mis compañeros de clase

Una de las cosas que me ocurrió cuando empecé fue que me emocione mucho, demasiado, quizá en exceso; prueba de ello la pueden dar mis amigos pues me convertí en un autentico pesado las primeras semanas con la universidad. No se muy bien porqué me paso eso pero la verdad es que lo pienso ahora en frió y creo que resultaba algo repelente. Afortunadamente ahora eso ya se paso y asumo más bien las clases con resignación más que con la emoción del principio.

Ya en Enero, poco después de los exámenes del primer cuatrimestre me vine a vivir a Salamanca. La verdad es que noté bastante la diferencia, ya no tenía que madrugar tanto, podía utilizar más y mejor las bibliotecas de la universidad, dormía más, estaba más relajado y la verdad es que eso lo he notado en los resultados del segundo cuatrimestre.

Yo me esperaba tener unas clases que me encantaran, pero para mi sorpresa he tenido algunas en las que daban ganas de pegarse un tiro, otras que he pasado sin estudiar y sacando sobresaliente gracias a los profesores que tuve en el instituto y otras que solo las he podido sacar con mucho, mucho esfuerzo. Yo ya tengo un profesor favorito, por su forma de explicar, porque se nota que sabe mucho, pero que no quiere darnos más conocimientos de los que podemos asimilar y por su forma de ser, un profesor que sabe cual es su sitio pero que aún así es simpático. Sin embargo hay profesores que no quiero volver a tener nunca más, sus clases resultaban un suplico, o bien por aburridas, o porque no sabían explicar o por un cumulo de cosas que las hacían insufribles.

El estrés por los exámenes ha sido lo peor de todo, aunque yo creo que peor aún es el tiempo de espera entre el examen y la publicación de las notas. Y más aún cuando el Gobierno empezó a decir cosas relativas a las becas, lo que incrementó aún más la ansiedad, porque si me quitan la beca yo no puedo estudiar. Afortunadamente hoy ha salido la última nota que me quedaba por saber y cumplo con todos los requisitos que en algún momento, desde su incompetencia, dijo el ministro que debían tener los alumnos para mantener la beca.

 El aburrimiento de estudiar tanto en la biblioteca a veces me llevaba a hacer fotos sin ningún motivo. 

Después de todo me he llevado experiencias varias, muchas de ellas buenas, que son las que al fin y al cabo las que merece la pena recordar, también me llevo unos cuantos amigos más. He madurado, aunque en algunos aspectos sigo siendo un loco, y es que es ahora cuando estoy en la época para hacer locuras. Creo que me va  seguir gustando esto de la universidad, adquiero conocimientos, experiencias, amigos, un conjunto de cosas que me están haciendo más feliz y más humano y maduro.

Ahora el verano se presenta ante mi. He acabado mi primer curso de universidad. Por si no lo sabéis y tenéis curiosidad estudio filosofía, que me he dado cuenta de que he estado todo el post diciendo cosas sin ni siquiera decir lo que estudio. Siempre he querido hacer muchas cosas, y todavía sigo queriendo hacerlas; pero desde que leí El Mundo de Sofía tenía muy claro que la filosofía era lo mío. Esta es una carrera que me permite hacer muchas cosas de las que quiero hacer y dedicarme a más cosas de las que la gente se piensa, aunque es verdad que lo más seguro es que acabe en la enseñanza, pero no me supone un problema, me gusta enseñar. Ahora solo queda disfrutar el verano y esperar a empezar segundo.

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.