
El limón es una fruta, pero es ácido. Como el limón los seres humanos tenemos el potencial de ser muy fructíferos pero cuando lo somos hay personas que reaccionarán como si hubieran mordido un limón solo por ver tu éxito. Ese es el significado de Lemon, la canción que los N.E.R.D y Rihanna publicaron juntos.
Por mucho que algunas personas intenten fingir alegría por nosotros cuando las cosas nos van bien no pueden ocultar lo que de verdad sienten. Es tan inútil como ocultar la cara que pones cuando muerdes un limón. Hay emociones tan potentes que nada puede ocultarlas, incluso cuando estas no son positivas.

El amor puede ser algo maravilloso pero también puede cegarnos ante quien es realmente la persona que queremos y que es lo que está haciendo con nosotros. En Without Me la cantante Halsey plasmó como se sentía al darse cuenta de que la personas que amaba se aprovechó de ella.
Pocos momentos encajan tanto en la categoría de montaña emocional como el momento inmediato tras romper con alguien y echar a esa persona de menos pero darse cuenta de que ya no tiene sentido. Clean Bandit y Julia Michaels plasmaron esa emoción en I Miss You, que se convirtió en un hit casi al instante.
Cuando estás tan enamorado de alguien que no puedes dejar de pensar en esa persona cualquier distancia parece corta, cualquier cosa parece aceptable con tal de estar con ella. Esa es justo la idea que nos encontramos en Lost In Japan de Shawn Mendes.
En ocasiones los problemas cotidianos, la rutina o el aburrimiento pueden superarnos y entonces lo mejor que podemos hacer es liberar tensiones. En Blow That Smoke los DJs que dan vida a Major Lazer y Tove Lo seguían esa idea de ser un poco romántico e imprudente para conseguir un dulce escape ante todo eso.
En algún momento de nuestras vidas nos cruzamos con alguien que parece que está fuera de nuestro alcance porque parece tener mucho más dinero que nosotros o porque su estilo de vida es muy diferente al nuestro. En Sugar Cane el londinense Shakka se enfrentaba precisamente a esa situación ero con seguridad en sí mismo para saltar toda esa distancia que, en un principio, parecía separarle de la chica que le gustaba.
La lealtad puede ser lo único que nos hace permanecer en una relación y si solo seguimos en ella por lealtad significa que todo lo demás ha desparecido por lo que la relación también se ha desvanecido en el aire. Paloma Faith exploraba precisamente eso en Loyal, que fue el primer y único single de The Architect: Zeitgeist Edition, la reedición del disco que publicó a finales de 2017 con algunas canciones nuevas.
Parece que hay una tendencia universal a que aquellas personas que nos dejan por otras en algún momento acaban por volver pidiendo recuperarnos. En None Of My Business la británica Cher Lloyd hablaba precisamente de eso y de como no le importaba absolutamente nada los problemas que tuviera su ex con su nueva novia o que se pudiera plantear volver con él.
Si sabes que tus habilidades o destrezas no son las mejores o más impresionantes pero quieres llamar la atención de alguien lo único que puedes hacer es venderte a ti mismo con confianza, y si tampoco tienes confianza, al menos que lo parezca. De eso es precisamente de lo que trata Moves donde Olly Murs y Snoop Dogg se hacían un poco los inocentes para que la chica guapa les enseñara a bailar y a lo que no es bailar.
Construir una relación es algo que hay que hacer entre dos pero hay personas que se aprovechan del interés del otro para dejar que esa persona haga todo el trabajo, lo que hace que la relación sea disfuncional. Cansada de todo eso Chlöe Howl escribió Work como recordatorio para ella, sus amigas y cualquiera que la escuchara que si alguien tiene interés va a tener que demostrarlo.
Por mucho tiempo que pase, por mucho que las cosas cambien en las vidas de cada uno la verdadera amistad es capaz de superar casi todo y de servir de verdadero apoyo cuando las cosas se derrumban, incluso cuando perdemos a alguien. Los daneses Lukas Graham así lo reflejaban en Not A Dam Thing Changed, una canción que el cantante dedicaba a su amigo William, quien se ahorcó ese mismo año.
No, no tienes porque sonreír, basta ya de todo ese positivismo tóxico en forma de merchandasing cuqui que lo único que hace es hacerte sentirte culpable por estar mal. Estar tristes, sentirnos mal, llorar, son procesos necesarios en nuestra vida para cerrar etapas, para sanar, para dejar salir el dolor y no acumularlo bajo una sonrisa forzada. Una vez que has llorado todo lo que tienes que llorar las cosas mejoran, pero para eso primero tienes que dejarte llorar.
Gran parte de nuestro presente se lo debemos a lo que ocurrió en el penúltimo año de siglo XX. Ese año además fue muy importante para los millenials, la generación de la que todo el mundo habla sin saber. Recogiendo precisamente un montón de referencias Charli XCX y Troye Sivan se pusieron algo nostálgicos en 1999.
La nostalgia puede ser buena siempre que no nos aprisione, nos haga sentirnos culpables o arrepentirnos. Si recordamos los buenos momentos con cariño y seguimos adelante pueden ser una fuente de felicidad con un poco de añoranza. En Won’t Forget You los británicos Pixie Lott y Stylo G hablaban precisamente de eso.
Cuando nos enamoramos de alguien o simplemente nos empieza a gustar queremos que ese sentimiento sea correspondido y queremos que esa persona piense tanto en nosotros como nosotros lo hacemos en ella. Laura Marano cantaba sobre eso en ME, que aunque por su título pudiera parecer una canción sobre el egocentrismo trata precisamente de eso.