Mi primer año de Universidad

Parece que fue ayer cuando aún estaba haciendo la Selectividad, los nervios me recorrían y aunque tenía muchas esperanzas en aprobar aún había en mi interior una pequeña dudita de si podría o no entrar a estudiar la carrera que a mi me gustaba. Y aquí estoy, un año después de haber terminada el instituto, haber dejado atrás el bachillerato y otras muchas cosas, algunas de las cuales ya echo de menos. La facultad de Filosofía vista desde lejos Aún recuerdo la de vueltas que di y la de veces que me toco venir a Salamanca para hacer la matrícula y es que yo antes vivía en Zamora; menos mal que entre Zamora y Salamanca hay una línea regular de autobuses cada hora. Utilizando esa misma línea de autobuses llegue a mi primer día en la facultad, aún recuerdo aquella presentación aburrida e interminable y nuestra primera clase, porque ese mismo día ya empezamos con el temario. Al principio fue un poco chocante que empezáramos tan pronto, pero luego me di cuenta de que esto ya no era el instituto, ya se nos empezaba a tratar como adultos. El primer cuatrimestre me lo pasé viniendo a clase en autobús todos los días me chupaba una hora y algo de viaje para venir a clase y otra hora para volver a casa. Aún recuerdo las veces que perdía el autobús, los madrugones a las 6 de la mañana para llegar a clase a las nueve, los días que me tenía que traer la comida en un taper por que tenía una o dos horas de clase por la tarde. Un sin fin de cosas que añadían algo más de estrés al típico y normal del universitario corriente. Pero tampoco estuvo tan mal la experiencia. Con algunos de mis compañeros de clase Una de las cosas que me

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