
Tones and I – Eyes Don’t Lie
Podemos pecar de ser demasiado buenos y que alguien acabe aprovechándose de ello, sobre todo en las relaciones amorosas. En Eyes Don’t Lie la australiana Tones and I lo que hacía era cantarle a ese amante que parecía roto por dentro, o al menos así lo manifestaba pero que realmente solo se aprovechaba de la situación. Hay un cierto placer en ayudar a los demás, en la esperanza de que con tu influencia pueden cambiar y mejorar. Quienes saben aprovecharse de ello se convierten en parásitos en nuestras vidas, absorbiendo todo lo bueno que tenemos y siempre eludiendo las culpas y jugando la carta de la víctima para no responsabilizarse nunca. Cuando nos damos cuenta de esto puede que ya haya pasado un tiempo pero nunca es tarde pare recuperar la vida que nos están chupando.