Troye Sivan – Bloom [Crítica Gafapasta]

De estrella de YouTube a superestrella internacional en el mundo de la música, la carrera de Troye Sivan lleva los últimos años despegando como un cohete hacia lo más alto. Esta fama no parece ser algo pasajero y es que tras dos EPs y un disco que tuvieron una muy buena acogida el australiano ha lanzado Bloom, su segundo álbum de estudio, este 31 de agosto. Donde ha madurado su sonido hacia un pop diferente pero que funciona a la perfección y que nos deja canciones listas para ser recordadas durante mucho tiempo.

Troye Sivan - Bloom (Album Artwork)

En My My My! nos encontramos con Troye Sivan mucho más bailable, diferente al de su etapa de Blue Neighbourhood, aunque en The Good Side, el siguiente single que sacó unos días más tarde recuperaba el sonido de su álbum debut. Le siguieron Bloom, Dance To This y Animal como singles y con la mitad del disco, tan solo tiene 10 canciones, publicadas como sencillos nos podíamos hacer una idea de la variedad de estilos de Bloom, aunque no podíamos estar del todo seguros que este segundo álbum tuviera del todo una coherencia musical, pero ahora que ha sido estrenado podemos decir que la tiene y mucho más que eso.

El propio Sivan dijo para un podcast de Billboard dijo:

Creo que mi primer álbum fue algo así como un álbum de iniciación en el que sentí que realmente estaba recuperando mis pies y me imaginaba un poco mi lugar en el mundo. Este álbum se parecía mucho más a “estoy aquí ahora y entiendo cómo funcionan las cosas un poco más” y es como que disfruto el tipo de frutos de mi trabajo del primer álbum.

Y no le falta nada de razón. Mientras que su primer disco era algo más alternativo y con algún pequeño viraje al alt pop tipo Lorde o Lana del Rey en Bloom nos encontramos parte de ese espíritu como en Animal, Seventeen, Postcard con la colaboración de Gordi o The Good Side. Hay canciones que serían un paso intermedio como Plum o What A Heavenly Way To Die donde hay algo más de electrónica y R&B. Y por último están las verdaderas joyas pop como My My My!, Dance To This junto a Ariana Grande, Bloom y Lucky Strike.

De esta forma el australiano ha conseguido crear un puente perfecto para poder lanzarse a hacer algo mucho más pop en un futuro o seguir mezclando y experimentando porque este álbum tiene un sonido coherente y cohesionado, ya no solo entre las canciones del propio álbum a pesar de sus diferentes estilos, si no con el sonido que nos presentó anteriormente.

Sivan ha conseguido hacer algo más comercial pero sin perder esa esencia propia y venderse al sonido de moda solo por alcanzar el número uno durante un par de semanas. Aunque quizá lo más importante de este disco ya no sea la impecable producción o el sonido coherente si no las letras. Aquí Troye se basa en sus propias experiencias, y orgulloso de ser quien es y de su identidad explora y celebra los altibajos del amor queer bajo la perspectiva de una estrella pop que ha querido hacer un álbum pop perfecto que solo una verdadera estrella con carisma puede conseguir.

Aunque la edición deluxe que se comercializa en Target, HMV y Japón incluye solo dos canciones más estamos ante un trabajo corto pero en el que la calidad ha sido cuidada al detalle. Durante 37 minutos (44 en la versión deluxe) Troye nos envuelve con su voz de una forma espectacular ofreciendo himnos para la comunidad LGTBQ+ donde habla de ser pasivo, de perder la virginidad, de experimentar con un hombre mayor… Pero lo grandioso de esto es que lo hace de una forma tan pegadiza y hermosa que lleva estos temas fuera de la comunidad acercándolos y normalizándolos en el contexto mainstream ofreciento alternativas a las historias de amor heteronormativas del resto de la música.

Pero vayamos canción por canción:

1. Seventeen

Según ha declarado el propio Troye en una entrevista con Attitude: “Me hice con un carnet falso e instalé Grindr en mi teléfono y comencé a tratar de conocer gente que fuera como yo, pero de alguna manera te vez forzado a entrar en estos ambientes hipersexualizados, y aunque eso es increíble cuando tienes 17 años… no sabía que más hacer.”

Sivan pretendió que la canción fuera más oscura que el resto del álbum ya que quería compartir su experiencia y aunque la melodía es bastante clara y etérea esta balada dream pop se torna oscura en la letra donde habla de como se sintió a veces algo forzado, quizá por querer tenerlo todo demasiado joven y de como ese ambiente era algo predatorio para alguien tan joven. A pesar de esa oscuridad en la letra está es una canción que se disfruta de principio a fin.

2. My My My!

Este fue el primer single de Bloom y fue toda una declaración de intenciones de Sivan. Aunque él es abiertamente gay en público hacer una canción de este tipo, donde celebra su relación con otros chico y donde expresa su deseo de forma tan clara, fue un soplo de aire fresco donde las relaciones en la música suelen ser heterosexuales.

Musicalmente recuperaba influencias de los 80, como Charlie Puth, pero llevándolas a un nivel más sofisticado ya que incorpora elementos que el electropop británico lleva usando desde algunos años para actualizar ese sonido retro. Un toque de deep house mezclado con ambient pop y una pizca de descaro hacen de esta una canción perfecta para bailar y todo un éxito (como ya demostró en las listas de ventas).

3. The Good Side

Esta es la canción más clásica y madura de todo el disco. Se empezó a componer con una guitarra y esta es la que tiene el protagonismo junto con la voz de Sivan que quiso cuidar al detalle como sonaba y por eso podemos oír una especie de eco en toda la pista ya que su voz fue grabada de nuevo y superpuesta.

La melodía es agradable, con unos sintetizadores delicados que suavizan la aspereza de la letra. Aquí se explora la ruptura que Troye sufrió mientras grababa Blue Neighborhood. Escuchamos como el cantante consiguió el lado bueno de la separación y como su trabajo en la música se convirtió en una catarsis donde comprendió de una forma libre de odio o rencor lo que aprendió de esa relación como por ejemplo aprender a amar. Es una atípica canción de ruputra pues es una forma de reconocer lo bueno de las cosas que vivieron juntos. Una verdadera delicia.

4. Bloom

Quizá junto con My My My! sea la canción más bailable de todo el álbum. Tiene una melodía que se mueve entre el bubblegum pop y el dream pop pero tiene una de las letras más sexuales. Y es que aquí florecer se refiere a perder la virginidad anal, si, tal cual.

Una delicia pop pegadiza, movida y que se sale de los estándares típicos en cuanto a la letra pero que encaja a la perfección entre los éxitos del momento. Ahí está quizá su genialidad, que aunque no se venda a la tendencia perdiendo todo atisbo de personalidad Troye consigue algo novedoso, freso pero que habla de algo que todavía está muy estigmatizado (incluso dentro de la comunidad gay) como es ser pasivo.

5. Postcard ft. Gordi

Nos encontramos ante otra de las grandes baladas del disco. Sobre un piano Sivan canta en las primeras estrofas como si fuera una canción electrónica y más movida para romperse emocionalmente en el estribillo declarando todo su amor. Para acabar de romper los típicos esquemas de las colaboraciones la australiana Gordi se introduce lentamente haciendo los coros hasta que se la escucha a ella sola hacia el final de la canción creando todavía una atmósfera más misteriosa e íntima.

La historia de la canción es real, ya que el cantante escribió una postal a Jacob Bixenman, su novio, desde Tokyo, Jacob no la fue a recoger a la oficina de correos y esta se perdió. En esta balada de tintes clásicos declara un amor sincero a pesar de las imperfecciones del otro. El anhelo, el deseo y los sentimientos se palpan tanto en la letra como en la voz de los artistas.

6. Dance to This ft. Ariana Grande

Esta es quizá la colaboración más esperada del disco porque cuenta con la voz de Ariana Grande. Además fue el cuarto single del álbum convirtiéndose casi en la más perfecta muestra de la fusión y el espíritu de este LP ya que es una pista de baile suave. Su sonido está inspirado en All Nite (Don’t Stop) de Janet Jackson y recoge parte de ese espíritu de fiesta y baile aunque llevado a otro terreno.

Tras enviarle un mensaje a Ariana con la canción ella contestó que quería cantarla con Troye. Así los dos se convierten en una pareja que en vez de salir de fiesta se quedan en casa bailando y disfrutando del cuerpo del otro. Una melodía R&B con toques de deep house y ambient pop crean la atmósfera perfecta para esta canción que es bailable pero también tiene un toque íntimo. Un verdadero hit.

7. Plum

Volviendo a utilizar una jugada parecida a la que escuchamos en The Good Side Troye utiliza una melodía diferente a la que podríamos esperar para una canción que habla sobre como una relación puede estropearse. Además enlaza con Bloom, volviendo a utilizar una metáfora sobre el sexo para hablar sobre lo que comparten y que acaba simbolizando su propia relación.

Como si fuera un viaje en el tiempo Plum tiene todo el espíritu de los sintetizadores de los años 80 con una melodía movida y alegre que contrasta con un puente melancólico llevado en el piano y la voz algo nostálgica a veces del cantante. Es una canción que habla sobre como las cosas más dulces pueden volverse amargas o estropearse con el tiempo pero lo hace de una forma tan pegadiza que es imposible resistirse a este tema.

8. What a Heavenly Way to Die

Una de las últimas referencias que podíamos esperar encontrarnos en este disco sería a The Smiths y a su There Is a Light That Never Goes Out, de la que parece que recoge uno de sus versos para el título de la canción. Pero la melodía ni la letra tienen nada que ver con la canción que cantaba Morrisey. Las influencias ochenteras siguen presentes aquí a través de teclados y sintetizadores además de un coro que recuerda a los grandes éxitos de esa época.

Aquí el australiano simplemente deja en este mi-tempo un recuerdo para el futuro, para él y su novio. Es una forma de recordar su amor y de romantizar la muerte mezclando la visión de las canciones indie y las películas románticas: no importa como se muera o cuando mientras sea en los brazos del otro. Esta es quizá la canción más floja de todo el disco en cuanto a letra o memorabilidad pero está tan bien hecha que escucharla sigue siendo un placer.

9. Lucky Strike

No, no estamos ante uno de los product placement más descarados de la historia de la música, aunque podría serlo. La referencia a estos cigarrillos americanos viene porque el amor del que habla Sivan es igual de adictivo que el tabaco. Solo respira feliz igual que cuando tienes mono de fumar y solo te quedas tranquilo tras dar unas cuantas caladas.

Igual de adictiva es esta canción donde la voz de Troye se ha robotizado con muchas dosis de autotune y donde se desdobla haciéndose los coros para envolverte en una fantasía dream pop que además es muy bailable. La influencia del synthpop de los ochenta sigue patente pero se lleva a un nuevo nivel convirtiendo esta canción en algo muy disfrutable, aunque no creemos que se haga single por la referencia al tabaco.

10. Animal

Con esta balada se cierra Bloom, al menos en su edición estándar. Dicen que la perfecta canción pop debe durar 3:30 pero Sivan quería salirse de eso y hacer algo diferente. Este es el quinto single del disco y aúna el dream pop y la influencia ochentera junto a retazos que se fueron añadiendo en la composición hasta crear esta canción de amor de casi cinco minutos sacada de un estadio de los años 80.

Aunque al principio suena interesante se acaba haciendo algo demasiado larga y tras los primeros cortes y cambios de ritmo y melodía la magia que se creó en las primeras estrofas y el estribillo desaparece en la voz demasiado metalizada e impersonal. Es diferente, pero quizá no lo suficiente para superar el último tramo que hace que la canción se convierta en algo demasiado pesado a pesar de tener un inicio muy bueno.

Bonus Tracks

11. This This

Un hit perfecto, así es como podríamos describir es This This. Una melodía pop muy pegadiza, sintetizadores retro, una letra romántica y algo melancólica. Tanto por la forma de cantar de Troye como por la producción de todo este tema podría ser perfectamente una canción que podría haber cantado Charlie Puth en Voicenotes.

Aunque suena actual tiene el encanto y la atemporalidad de una de esas canciones inolvidables de los ochenta y es que esa década se mantiene presente como referencia durante todo el disco. Es una pena que solo esté disponible en las versiones deluxe que no están disponibles en todo el mundo porque está podría haber sido una gran sustituta para What a Heavenly Way to Die.

12. Running Shoes

Si la edición estándar acababa de una manera melancólica la edición deluxe tenía que hacerlo de la misma forma. Como cierre es mucho mejor porque tiene un componente mucho más acústico con muchas influencias country. Aquí la temática es doble, la del desamor y la de sentirse perseguido por su condición sexual, tanto por la sociedad como por la religión, esto último ya lo exploró en Heaven.

Es una canción simple, todo el protagonismo lo tiene la voz y la guitarra que aquí no tienen casi artificios digitales, como si ocurre en prácticamente todo el disco, pero hay algo en la forma de cantar de Sivan que hace que sea parte de este todo que es Bloom y que no resulte una canción extraña.

Nota: 9,8/10

Nota de Bloom de Troye Sivan: 9,8

Troye Sivan ha conseguido uno de los mejores discos de este 2018, de hecho es uno de los mejores de los últimos años. Bloom lo tiene todo: canciones para bailar, para emocionarse, para divertirse e incluso para pensar pero además lo tiene de una forma única y original. Hacer lo que te de la gana conservando tu estilo y tu personalidad artística es algo que muchos cantantes no se pueden permitir si quieren triunfar pero Troye Sivan puede hacerlo obteniendo grandes resultados.

Pero algo importante aquí que ya no solo son las canciones o la calidad musical de las melodías, es el contenido de las letras y lo que significa que un artista internacional como Sivan tenga éxito con ellas. Aunque se ha ganado mucha visibilidad en los últimos años todavía el colectivo LGTBQ+ sigue estando bastante infrarrepresentado en el panorama mainstream. Prácticamente no hay canciones que todo el mundo pueda cantar que expresen amor, desamor o deseo más allá de lo heteronormativo y que Troye consiga hits que todo el mundo pueda recordar hablando sobre perder la virginidad anal o de querer y desear a otro chico es un gran logro. Aunque estaría bien que no sean solo los hombres blancos los que reciban visibilidad al menos es un gran paso.

De todas formas Bloom ha contado con la producción de Oscar Holter, Alex Hope, Bram Inscore, Jam City, Oscar Görres, Ariel Rechtshaid, Buddy Ross y Bobby Krlic para crear un conjunto sonoro coherente que se mueve entre el dream pop y el ambient pop con muchos toques retro sacados directamente de los ochenta y ritmos R&B. Además la mano de Leland y Allie X se nota en la composición de las letras. Precisamente por este equipo, que no cuenta con los nombres de los productores de los hits más sonados de los últimos años, su sonido es fresco y diferente lo que se convierte en un punto muy a favor de todo este álbum. La coherencia y cohesión de las canciones así como su sonido envolvente y pegadizo crean un disco casi perfecto.

Máster en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: