Lo hipster es muy mainstream

De un tiempo a esta parte el mundo hipster cada vez abunda más y más. Es salir a la calle o salir de clase y darme una vuelta por la facultad y encontrarme con más de uno, si y digo más de uno porque las chicas hipsters parece que últimamente brillan más por su ausencia y doy gracias a ello todos los días, aunque cuando me encuentro a uno es la más hipster del mundo, o por lo  menos eso es lo que ella cree.

El hipsterismos llegó hace unos años de la mano de algunas y algunos de los eggobloggers de moda que querían ir algo distintos, alternativos e introducirse en la música indie que se puso tan de moda y que parece que ya esta volviendo otra vez a ese ambiente de alternativo, pero con él todos los modernos que se creen superiores solo por no seguir una moda, aunque luego visten como cientes y miles de personas que se han rendido a esta tendencia transformándola en algo de barbas, bigotes, jerseys de abuelo, pitillos superajustados y gorros de lana hasta en verano que recuerdan más al gorro de los pitufos porque a todos les queda enorme.

Christian Lorentzen en Kill the hipster: Why the hipster must die: A modest proposal to save New York cool describe el hispterismo como un crisol mutante y trasatlántico de estilos, gustos y comportamientos, convierte en fetichismo cosas de todos los movimientos marginados de la segunda mitad del siglo XX; beat, hippie, punk, grunge, indie y parte de tiendas culturales de cada etnia urbana que no se han mezclado (y digo yo que con un buen motivo) y lo regurgita con un guiño inauténtico.

En la revista Cartel Urbano dice que el hipster es un nuevo engendro cultural, pero que solo se alimenta de cultura alternativa, que se cree a sí mismos sofisticado, letrado y conocedor de las últimas tendencias independientes y de vanguardia. Los origenes de este término se encuentran en los años 40 y 50 en EE.UU. y originalmente hacía referencia a los músicos de jazz negros, archiconocidos por sus sórdidas y oscuras vidas. Es un yuppie intelectual, que al contrario del bohemio, no reniega de la cultura pop y sus expresiones mundanas, pero prefiere mantenerse aparte y sentirse especial solo porque es distinto a todos esos borregos culturales de los que él cree haberse separado.

El hipster se considera un amante de la cultura alternativa, los vinilos, el indie, los bigotes, barbas, las camisas de cuadros, la franela has sido rescatados de esa sensación de apolillamiento que siempre han tenido, están pasados de moda y al rescatarlas están siendo alternativos. Pero no acaban ahí, solo para ojos del hispter lo underground merece parte de su tiempo, y cuando este underground llega a demasiadas manos se convierte en mainstream y deja de ser objeto de su devoción fetichista y renegará luego que él o ella alguna vez fueron de los aferrimos seguidores de aquello que ahora se ha vuelto demasiado vulgar.

En el hipster se reune lo peor de lo vintage, lo gafapasta, lo bohemio y del intelectual. En el armario de un hipster son imprescindibles los pantalones pitillos hiper-mega-ajustados que cortan la circulación de la pierna o jeggins de chica; las camisas de cuadros, sobre todo si son de franela, así se da ese look de leñador trasnochado que acaba de salir del bosque; los abrigos o bien son cazadoras cortas, normalmente también de chica, de tela vaquera o bien son parcas grandes que les llegan por las rodillas; en los pies suelen llevar Vans o zapatillas de tela de un marca que no conocen ni en su casa y en la cara es típico ver las gafas de pastas, cuanto más grandes mejor, la barba o el bigote y para acabar de dar repelús dilatadores en los que la tendencia es que al menos pase por el hueco creado en la oreja una salchicha. Pero claro esta no podemos olvidarnos de los gorros de lana hasta en verano, de los estampados étnicos, los cuellos altos o cualquier cosa que de aspecto de hippie.

En el ropero de una hipster siempre tendremos jersey de punto, si son de cuello alto, de jacquard, alpino o de estampado étnico mejor que mejor, camisetas de grupos de rock de los que normalmente solo conocen de ellos el logo que llevan impreso en la ropa, faldas largas o shorts vaqueros que salen de la reutilización de unos vaqueros que estaban prácticamente nuevos, eso sí los pantalones rotos y pasados se quedan tal y como están. Para ellas las gafas de pasta siguen siendo algo elemental pero les sumamos todo tipo de prenda que de un aire apolillado, viejo, que no sea vintage pero que ella lo denominará así para parecer más guay.

En definitiva el hipster mezcla estilos, pero en cuanto alguno de los estilos que hace uso empiezan a ponerse de moda, los seguirá llevando con orgullo y diciendo que él o ella ya lo llevaban mucho antes que los demás, se las dan de coolhunters, en el momento en el que eso ya se vuelve tan de moda y accesible a cualquiera buscará algo que haga lo suyo exclusivo o bien pasará a otra cosa que ya este perdida dentro del mundo de las tendencias.

Culturalmente, el hipster se ve identificado con la música indie, quiere hablar sobre pobreza, sobre la dura vida, y mejor si esa vida dura es la de un artista, traumado y con un mundo interior confuso y oscuro; pero la verdadera realidad de estos hipsters normalmente es la de un adolescente o joven de clase media, con bastante dinero y una situación familiar bastante buena.  Se erige enun snob de un arte que ya solo por ser independiente, para él es bueno ya solo por el hecho de que no es mainstream, aunque realmente no tenga ningún valor más que el anecdótico. Este es el fenómeno que pasó hace unos años con los pseudoraperillos y el hip hop.

El hipster por definición dirá que lo que hace es auténtico y si se extiende demasiado o se pone de moda dirá que lo lleva en plan irónico para decir lo vulgar y lo fácil que es llevarse por la moda en el mundo actual (que conste que no todos los que llevan barba o bigote lo hacen por ello, muchos lo hacen porque se ha puesto de moda sin conocer realmente el origen). Esta falsa irónica de la que hacen gala al final les hace mostrarse a muchos como lo que realmente son, pedantes y pretenciosos.

Otra de las cosas que suelen hacer es aprovecharse de los looks étnicos, para decir así que son cosmopolitas, y confundirte un diseño sacado del arte de los indios hopi con algo de los mayas o africano, vamos que esa cultura de la que quieren hacer gala no es más que apariencia. Hablando de looks lo que siempre llevarán serán las gorritas con la visera apuntando hacia el cielo (cosa que han cogido del looks de los skaters) y dejando de darle la utilidad normal a la gorra para convertirlo en un marco de la cara donde lucirán barbas, bigotes, dilatores o gafas de pasta, cuanto más grandes mejor. Los pantalones pesqueros o los rolled up se convertirán también en otros de sus imprescindibles para que sus calcetines llamativos y horteras luzcan con sus zapatillas de tela.

Como vemos a la hora de vestir el hipster se ve algo así como una mezcla de todo lo que le da la gana de muchas tribus urbanas, te dará razones de porque lo lleva y cuando les preguntes el porque de alguna de esas razones la respuesta más normal será o bien una snoberia o bien una estupidez. Pero nada que ver con la estupidez de la que hacen gala con la música, de la cual todos son grandes expertos, solo el indie es la música buena y verdadera, se convierte así en la idea platónica del Bien para un hipster, el pop es demasiado mainstream y no suele tener una letra profunda, con sentido, aunque muchas veces el indie lo único que hace es jugar con las palabras y disfrazarse de una profundidad hueca, que no dice nada realmente.

El hipster representa el lado de la sociedad de consumo que quiere rebelarse sin querer abandonar el modelo que quiere derrocar, por ello lleva su carísima réflex para reflejar lo malo del mundo, la belleza que se puede encontrar en la basura o simplemente para hacerse fotos a contraluz con su camiseta de tirantes (aunque haga un frío de tres grados bajo cero) expulsando humo por la boca. Se creen fotógrafos y aplican los filtros de Instragram en todo lo que hacen, lo que quieres es conseguir ese efecto retro, para “decir” que la sociedad es tan vieja como lo que ha desechado.

El hipster es esa eterna persona que quiere llamar la atención, decir que es distinto único y pertenecer a un selecto grupo de gente que es igual de “especial” que ellos. Su estilismo muchas veces es el de un vagabundo adornado con cosas mainstream que le permiten su acomodado ritmo de vida del que tanto se quejan pero que no abadonarán ni locos. Estamos ante la nueva era de modernillos, la nueva generación de pretenciosos de los noventa que abundaban en las galerías de arte dándoselas de entendidos con palabras huecas, vacías y sin nada importante que decir, cosa que los hipsters han heredado y de la que hacen uso en cada paso que dan.

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Yo me opongo rotundamente a lo hipster, aunque es verdad que hay cosas en las que me puedo llegar a parecer, me gusta el preppy, estilo que muchas veces suele ser confundido por lo que no saben mucho de moda, ven unas gafas de pasta y ya todo es lo mismo. La cultura pop puede ser de lo más maravilloso del mundo y lo independiente puede ser lo más soso, aburrido y hueco que te puedas echar a la cara, la calidad del arte está fuera de esas categorías que se quedan pobres. Su estilismo me resulta decadente, demasiado usado, se puede responder a un estilo adaptándose a las nuevas tendencias o buscando algo realmente distinto y no convertirte en un borrego más de los que pretendes diferenciarte. El hipster es el rebelde sin causa, que ni siquiera es rebelde y muchas veces solo da asco.

Estudiante de Doctorado en Filosofía, Blogger, Arstista Multidisciplinar, Cool Hunter, Estilista, Vegano, Eco-feminista.

2 Respuestas a “Lo hipster es muy mainstream

  1. ewsta muy bueno tu post, pero muchas de la simagenes no se ven seria bueno que las subieran

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